lunes, 11 de julio de 2011

El impacto de lo altamente improbable, Los errores del razonamiento humano

Descubrir los errores en los procesos de razonamiento cuando los humanos nos enfrentamos frente a la complejidad, la incertidumbre y la aleatoriedad.


Casualidad vs Causalidad


La primera se define como la combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar. y la segunda Causa, origen, principio.  Ley en virtud de la cual se producen efectos.


Llamamos un CISNE NEGRO (así ,en mayúsculas) a un suceso con los tres atributos que siguen: 



1.- Es una rareza, pues habita fuera del reino de las expectativas normales, porque nada del pasado puede apuntar de forma convincente a su posibilidad.
2.- Produce un impacto tremendo.
3.- Pese a su condición de rareza, la naturaleza humana hace que inventemos explicaciones de su existencia después del hecho, con lo que se hace explicable y predecible.
en el  blog de José Monzó Marco Pensamiento Sistémico expone los errores del razonamiento humano...  "


Editado por la Editorial Paidós Ibérica es la segunda obra traducida al castellano del profesor libanés-americano, ensayista de éxito y ex-operador bursátil Nassim Nicholas Taleb que se define a sí mismo como “empirista escéptico” es uno de esos pocos libros que una vez leídos te sientes en la obligación moral de recomendarlos vivamente amén de sugerir una profunda reflexión sobre muchos de los supuestos filosófico-matemáticos aplicados a la economía, a la concepción del riesgo y a la gestión de la incertidumbre. Si en los 80's “La Meta” de Eliyahu M. Goldratt removió nuestras viejas y anticuadas concepciones sobre la gestión y en los 90's “La Quinta Disciplina” de Peter M. Senge nos hizo reflexionar sobre la necesidad de adoptar el pensamiento sistémico para afrontar los desafíos crecientes de un mundo complejo, en la presente década la obra de Nassim N. Taleb vendrá a significar en mi opinión lo que Goldratt y Senge representaron en el mismo ámbito en el que plantea sus reflexiones el profesor Taleb: descubrir los errores en los procesos de razonamiento cuando los humanos nos enfrentamos frente a la complejidad, la incertidumbre y la aleatoriedad.


Son varios los ejemplos y conceptos que nos muestra el profesor Taleb en esta obra, en la que profundiza lo avanzado en la anterior “¿Existe la suerte?: engañados por el azar” siendo su punto de arranque el problema de la inducción ejemplificado gráficamente en el caso del “pavo de Russell” (en honor a Bertrand Russell que fue quien expuso por primera vez el ejemplo, retomando el problema de la inducción que inició David Hume, si bien el maestro Russell utilizó la misma metáfora pero con un pollo) que comprobó que todas las mañanas le daban de comer y tras varios meses de observaciones iba a concluir una ley universal (“estos humanos tan amables me debe querer mucho, todos los días me dan de comer”), cuando con la llegada del día de Acción de Gracias al pavo le ocurrió algo inesperado (para el pavo, no para los amables humanos). Pues bien, nuestra manera de pensar no es muy diferente de la del “pavo de Russell”. Gran parte de la matemática estadística, el cálculo de riesgos y las distribuciones de probabilidad están atravesadas por esta manera de pensar: a mayor frecuencia de ocurrencia de un hecho menor sensibilidad frente a lo inesperado. De ahí la metáfora del cisne negro que Taleb toma de David Hume (empirismo) y de Karl Popper (falsacionismo): si nos pasamos toda la vida en el hemisferio norte pensaremos que todos los cisnes son blancos, sin embargo en Australia existen cisnes negros (cygnus atratus) [1]. Y es que un cisne negro nos parece algo imposible debido a nuestra reducida experiencia: un suceso altamente improbable [2].

¿Qué es entonces un “cisne negro” según Taleb?. El profesor Taleb lo define como un hecho fortuito que satisface estas tres propiedades: gran repercusión, probabilidades imposibles de calcular y efecto sorpresa. En primer lugar, su incidencia produce un efecto desproporcionadamente grande. En segundo lugar, tiene una pequeña probabilidad pero imposible de calcular en base a la información disponible antes de ser percibido el hecho. En tercer lugar, una propiedad nociva del “cisne negro” es su efecto sorpresa: en un momento dado de la observación no hay ningún elemento convincente que indique que el evento vaya a ser más probable. Desde luego, estas propiedades no son ajenas a las crisis financieras que vivió el autor cuando se ganaba la vida como operador bursátil.

A partir de este punto el profesor Taleb nos hace un recorrido por todos y cada uno de los diferentes errores del razonamiento humano cuando se encuentra frente a los “cisnes negros” o sucesos improbables. No los voy a exponer todos pero sí algunos de los que considero más importantes, como por ejemplo la distorsión retrospectiva, algo para lo que los economistas e historiadores padecen bien dotados cuando explican las causas de una crisis económica o una guerra mundial, pero son incapaces de anticiparla: los humanos somos muy buenos a la hora de predecir los sucesos de modo retroactivo. Para Taleb, esta distorsión consiste en un sesgo que nos empuja a sobreestimar el valor de las explicaciones racionales de los datos a la vez que subestimamos la importancia de la aleatoriedad inexplicable en los datos. Para el profesor Taleb existe una base genética y filosófica para entender lo mal preparados que estamos los humanos cuando nos enfrentamos a la incertidumbre y la aleatoriedad. Según Taleb, la evolución no favoreció un tipo de pensamiento complejo y probabilístico, antes al contrario somos muy rápidos en adoptar decisiones instantáneas apoyados en una mínima cantidad de datos o en teorías superficiales y carentes de solidez, tal vez (sugiere un divertido Taleb), porque quienes divisaban un león y echaban a correr por presuponer que todos los animales salvajes siempre comen seres humanos tenían más probabilidades de sobrevivir que quienes preferían poner a prueba tal hipótesis de manera experimental. Claro que hay leones de talante amistoso (como hay cisnes negros), pero es preferible ser prudente y cauteloso de antemano que sufrir más tarde las consecuencias (problema de la inducción). Además, para Taleb existe un problema filosófico fundamental: la platonicidad o “falacia platónica”. Somos hijos de la escuela platónica que nos animó a preferir la teoría estructurada, ordinaria y comprensible a la desordenada y compleja realidad; por otra parte, nos inclina asimismo a seleccionar únicamente los hechos que encajan en nuestras teorías (falacia de las pruebas silenciosas) o cuando los hechos han tenido lugar, nos creamos historias post-hoc para que el hecho parezca tener una causa (falacia narrativa).

En mi opinión uno de los argumentos más interesantes del profesor Taleb es el que hace referencia al problema de la circularidad de la estadística y el daño colateral que provoca la distribución normal o de Gauss (por el nombre del matemático alemán Carl Friedrich Gauss): necesitamos datos para descubrir la distribución de probabilidad. ¿Cómo sabemos si contamos con los suficientes?. Por la distribución de probabilidad. Si es gaussiana, bastarán unos pocos. ¿Cómo se sabe que es gaussiana?. Por los datos. Por eso necesitamos que los datos nos digan qué distribución de la probabilidad debemos asumir, y que una distribución de la probabilidad nos diga cuántos datos necesitamos. Esta circularidad causa graves problemas en la regresión, más acuciantes cuando se aplica sin discriminación la distribución gaussiana a todo lo que se mueve. En este punto es cuando el profesor Taleb nos anima con ejemplos donde es apropiado aplicar la distribución normal y donde no: Mediocristán y Extremistán. Imaginemos que tenemos en un estadio de futbol 1.000 personas elegidas al azar reunidas dentro. Si añadimos a ellas la persona más alta del mundo ¿cambiará mucho la media de altura de las 1.001 personas reunidas?. No, no variará apenas. Bienvenidos a Mediocristán, cuyas matemáticas son el álgebra de la estadística clásica y la teoría de la probabilidad. En ese mundo las distribuciones son normales, con curvas en forma de la famosa campana de Gauss. Las variaciones individuales no varían mucho el promedio. Ahora cojamos esas mismas 1.000 personas y hagamos que entre en el estadio Bill Gates, supuestamente el hombre más rico del mundo. ¿Cambiará mucho la media de riqueza de los allí reunidos? Sí, cambiará de una forma brutal al entrar Bill con sus más de 50.000 millones de dólares de patrimonio. Bienvenidos a Extremistán, cuyas matemáticas son mucho menos ortodoxas como, por ejemplo, la geometría fractal descubierta por el matemático estadounidense de origen polaco-lituano Benoît Mandelbrot. Las distribuciones siguen una ley de potencia como la de Zipf o la de Pareto o, más recientemente, la “Long Tail” de Chris Anderson a la que hemos dedicado una entrada en el blog. Por supuesto no hace falta decir que los cisnes negros son propios de Extremistán.

En su experiencia como operador de bolsa Taleb considera que los mercados financieros minusvaloran la probabilidad de los cisnes negros pues los métodos generalmente aplicados por los operadores financieros son los propios de Mediocristán. Es ahí donde Taleb apunta que se pueden obtener ganancias apostando a que tales sucesos extraños tan impactantes de hecho sucederán con mucha mayor frecuencia. No entiendo mucho de derivados financieros pero puedo alcanzar a comprender que si la mayoría de operadores trabajan con los mismos métodos y comparten las mismas concepciones de como operan los mercados (según el paradigma de Mediocristán), es lógico pensar que si alguien se atreve utilizar otros métodos y concepciones muy distintas (según el paradigma de Extremistán) es posible que se puedan obtener ganancias importantes (rendimientos escalables) como los que apunta Taleb mediante la compra de opciones “deep out-of-the-money”, que son muy baratas, que ocasionan pocas pérdidas pero muchas veces, aunque pueden proporcionar un retorno espectacular si los mercados se vuelven locos (cosa que al parecer está ocurriendo mucho más a menudo de lo que cabría esperar según el paradigma de Mediocristán).

Un apartado importante en esta obra es la fundamentada crítica hacia los modelos de gestión de riesgos que se usan actualmente, y que han hecho ganar a algunos académicos su Nobel de Economía (Taleb cita expresamente a Robert C. Merton y Myron S. Scholes, promotores del fiasco del LCTM) que excluyen precisamente los eventos raros que aparecen de vez en cuando en Extremistán y cuyos efectos económicos pueden ser muy importantes. Estos académicos y muchos analistas cuantitativos tranquilizan a los ejecutivos de las empresas, los reguladores y los inversores con una ilusoria sensación de seguridad que no tiene para nada en cuenta la aparición ocasional de cisnes negros que pueden dejar arruinados a más de uno. Para Taleb esta “falacia de la regresión estadística” que consiste en creer que la probabilidad de futuros eventos es predecible examinando acontecimientos de eventos pasados está muy arraigada entre los actores económicos, que tampoco entienden que la aleatoriedad estructurada que encontramos en los juegos de azar (teoría de probabilidades clásica) no se parece a la aleatoriedad que encontramos en la vida real (“falacia lúdica”).

Para Taleb, siguiendo la obra de los psicólogos israelíes fundadores de la Teoría de la Prospección (antecedente de la llamada Neuroeconomía), Amos Tversky y el premio Nobel de Economía, Daniel Kahneman, los seres humanos somos mucho mejores haciendo cosas que comprendiendo nuestro entorno. Pero no lo sabemos [3]. Vivimos con la ilusión del orden, creyendo que la planificación y la previsión son posibles. Nos perturba tanto lo aleatorio que creemos disciplinas que intentan dar sentido al pasado, pero en última instancia, no conseguimos entenderlo, al igual que solemos fallar prediciendo el futuro. Por razones prácticas, resulta que los seres humanos preferimos funcionar con previsiones y predicciones, aunque casi siempre se revelan equivocadas. Para Taleb, los humanos creemos que la innovación se puede planificar, sin embargo las innovaciones importantes suelen ser descubiertas por accidente (serendipidad), pero no se reconoce así cuando escribimos la historia. Las tecnologías que dominan el mundo actual (como Internet, el ordenador personal y el láser) no se utilizan en la forma prevista por los que las inventaron y una parte considerable de los descubrimientos médicos no están planificados en los proyectos de investigación oficiales sino que surgen por puro azar.

Lejos de ofrecer recetas matemáticas para calcular la probabilidad de los sucesos raros (cisnes negros) para protegernos frente a la incertidumbre, lo que nos aporta el profesor Taleb es una buena dosis de sentido común: nunca llegaremos a conocer lo desconocido ya que, por definición, es desconocido. Sin embargo, siempre podemos imaginar cómo podría afectarnos. Es decir, las probabilidades de los cisnes negros no son computables, pero sí podemos tener una idea muy clara de sus consecuencias. Esta es una idea-fuerza para la gestión de la incertidumbre: para tomar una decisión tenemos que centrarnos en las consecuencias (que podemos conocer) más que en la probabilidad. Estar preparado ante la aparición de los cisnes negros es más importante que dedicarle tiempo y esfuerzo a calcular la probabilidad de su ocurrencia. Resumiendo: para que no nos ocurra lo que al “pavo de Russell” hay que estar preparado para lo inesperado (que a diferencia de los pavos, sí podemos imaginar) pero sin preocuparnos de cuándo ocurrirá.

Por último pero no menos importante, Taleb nos recuerda las aportaciones del economista estadounidense y Premio Nobel de Economía, Robert Lucas (expectativas racionales) y en particular su famosa crítica (crítica de Lucas) a los modelos econométricos al uso en política económica. En síntesis, la crítica de Lucas viene a decir que si la gente es racional, entonces su racionalidad les haría descubrir patrones predecibles del pasado y adaptarse, de forma que la información pasada sería totalmente inútil para predecir el futuro. Es decir, al intentar modelizar sistemas económicos basados en búsqueda de patrones en series temporales, hay que tener presente que la racionalidad y capacidad de decisión de las personas que antes han tenido acceso a la información puede alterar la serie temporal posterior, haciendo desaparecer el patrón de comportamiento. En resumen, una vez detectado un patrón de comportamiento (en mercados, sistemas sociales, hábitos de consumo, etc.), la propia racionalidad y decisión colectiva de las personas cancela el patrón (generalmente anticipándose al patrón).

En mi opinión, las ideas del profesor Taleb deben ser muy tenidas en cuenta por los que nos dedicamos al oficio de comprender, modelizar e implementar sistemas humanos complejos, para incorporar a los modelos las aportaciones de pensadores como Lorenz (teoría del caos), Mandelbrot (fractales), Kahneman (teoría de la prospección), Lucas (crítica de Lucas), etc. y evitar en lo posible los sesgos propios de la matemática de Mediocristán en el diseño de modelos, y, por supuesto, todos aquellos que nos hemos atrevido a desarrollar modelos matemáticos de previsión (forecasting) para que en mayor o menor medida evitemos la presunción de fiabilidad, pues nadie conoce el futuro.

Desde un punto de vista sistémico y, aunque el autor no menciona expresamente, en las dos obras que he podido leer he percibido una cierta familiaridad con la Cibernética de segundo orden de Heinz von Foerster, pues en repetidas ocasiones Taleb utiliza la observación de segundo orden a modo de método para ejemplificar ciertos patrones de conducta de determinados personajes (operadores de bolsa como el propio Taleb) ante situaciones donde la aleatoriedad y la incertidumbre ponen a prueba estrategias y concepciones periclitadas para un mundo imprevisible. Tal vez en este punto Taleb no se atreve a ir más allá, incluyendo la idea de circularidad y autorreferencia y es donde encuentro una mayor carencia en su obra, que a modo de crítica concluyo, es decir: Taleb no incorpora a su discurso la idea de que la aleatoridad e incertidumbre de los mercados financieros pudieran no ser ajenos a la propia conducta de los actores que luego sufren las consecuencias. El éxito de su obra es haber conseguido un certero análisis de los errores en los que incurrimos los humanos cuando nos enfrentamos a situaciones aleatorias e imprevisibles, más echo en falta una reflexión de cómo los humanos generamos esas mismas situaciones aleatorias, y en concreto en el campo de las crisis financieras.

La frase: “Mi principal afición es provocar a aquella gente que se toma demasiado en serio a sí misma y la calidad de sus conocimientos y a aquellos que no tienen las agallas para decir a veces no lo sé”.

Como pueden observar, genio y figura. Autor y obra altamente recomendables.


[1] “De la observación de un sinnúmero de cisnes blancos no se podrá inferir que todos los cisnes son blancos, sin embargo, ver un solo cisne negro será suficiente para refutar semejante conclusión.” David Hume (1711-1776), filósofo inglés.

[2] A principios del siglo XVIII, los colonos ingleses que volvieron de Australia trajeron consigo, en las panzas de sus barcos, un cargamento de cisnes negros. Los cisnes negros son originales de la isla austral y hasta ese momento, se pensaba que todos los cisnes eran blancos, porque eran blancos todos los que se conocían. La intrahistoria de esta historia es que este hecho supuso una conmoción en la sociedad inglesa. Aunque nos pueda parecer algo ingenuo a los habitantes del siglo XXI, lo cierto es que la aparición de una especie de cisnes de un color distinto al que estaban acostumbrados a ver, supuso para los habitantes de la época una fuente de debate y de polémica.

[3] Los neurológos saben que nuestro cerebro está programado para tener el control de todo lo que sucede. Sin embargo, lo cierto es que nuestro cerebro está literalmente a oscuras, escondido bajo la cavidad craneal, y el único contacto que tiene del exterior es a través de órganos imperfectos, bien sea la vista, el tacto, el sentido olfativo o el gusto. Y puesto que nuestro cerebro está programado para controlarlo todo y debido a lo imperfecto de las percepciones que llegan a él, elucubra lo que puede, creando modelos abstractos de la realidad, que a veces no tienen porqué coincidir con la realidad misma. En pocas palabras, la explicación podría ser que no estamos preparados fisiológicamente para los hechos imprevisibles. Y sin embargo, los hechos imprevisibles existen...

Faros Invitados: El Cisne negro, Nassim Taleb ; Pensamiento SistémicoEl cisne negro: el impacto de lo altamente improbable”

martes, 5 de julio de 2011

Talento (Aptitud)


El talento es la capacidad para desempeñar o ejercer una actividad. Se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido de que una persona dispone de una serie de características o aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de diversas variables que se pueda encontrar en su desempeño.

El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá internalizar mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza e internalizarlo en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.

José Ingenieros en su libro El Hombre Mediocre plantea una diferenciación entre genio y talento: "Llama genio al hombre que crea nuevas formas de actividad no emprendidas antes por otros o desarrolla de un modo enteramente propio y personal actividades ya conocidas; y talento al que practica formas de actividad, general o frecuentemente practicadas por otros, mejor que la mayoría de los que cultivan esas mismas aptitudes."

El talento intrínseco a diferencia del talento aprendido es que el individuo lo puede dejar de ejercer por mucho tiempo y volver a usarlo con la misma destreza que cuando dejó de usarlo; el talento aprendido requiere de ser ejercitado contínuamente para no perder la destreza.

Indudablemente los talentos innatos son los que más resaltan en la historia humana, tales como el liderazgo de Napoleón Bonaparte, Julio César o Alejandro Magno; el talento artístico de Mozart, Beethoven o Goya, entre otros.

En la etimología de esta acepción del término, destaca el hecho de que existiera una unidad monetaria del mundo antiguo, el talento, que ha adquirido fama dado que protagoniza una de las más populares parábolas del evangelio (De los Talentos) Mateo 25:14–30, Lucas 19:11–27. De la interpretacion de esta parábola deriva inteligencia, (capacidad de entender), aptitud (capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación) dadas como primeras acepciones por la R.A.E. para este término en lengua española, (al igual que en otras lenguas como el inglés 1).
El talento humano es el recurso más importante para el funcionamiento de cualquier organización. Si el elemento humano está dispuesto a proporcionar su esfuerzo, la organización marchará, de lo contrario se detendrá.

El ser humano es social por naturaleza. Es inherente su tendencia a organizarse y cooperar en relaciones interdependientes. Su capacidad humana lo ha llevado a crear organizacionessociales para el logro de sus propósitos, siendo el desarrollo de estas organizaciones y la administraciónefectiva uno de los logros más grandes que haya podido alcanzar.

El vertiginoso cambio en el entorno de las empresasimplica que, más que vivir una época de cambios, vivimos un cambio de época. Las nuevas tenencias en el mundo de la economía y del trabajoy la presencia dentro de las organizaciones de una tecnologíacada vez más cambiante, suponen un reto progresivamente creciente para las empresas, que sólo las mejor preparadas podrán superar para asegurar su supervivencia. Repetidamente se ha comprobado, -en ocasiones a través de experiencias dolorosas-, que estar "mejor preparado" significa simple y llanamente, contar con un contingente humano integrado, sólidamente formado, motivado, comprometido, actuando coordinadamente y que aplique todo su potencial al logro de los objetivos corporativos.

Es por ello, que la administración del recurso humano tiene como una de sus tareas proporcionar las capacidades humanas requeridas por una organización y desarrollar habilidades y aptitudes del individuo para ser lo más satisfactorio así mismo y a la colectividad en que se desenvuelve. Las organizaciones dependen, para su funcionamiento y su evolución, primordialmente del elemento humano con que cuenta.

Gestionar o dirigir el recurso humano no es tarea nada fácil. Los ejecutivos, colaboradores u operarios presentan características culturales muy típicas de nuestro entorno social y político que hacen de su dirección algo difícil y complicado. Su vida familiar, la presencia de violencia, sus conductas agresivas, el alcoholismo y otras drogas, la falta de compromiso, pertenencia y motivación y por consiguiente su irresponsabilidad en el trabajo que se manifiesta de múltiples maneras.

Es la gestión del talento humano la que debe incrementar a través del recurso humano el descubrimiento de habilidades como actitudes en beneficio de la organización. Si un elemento de la organización no tiene las habilidades necesarias para un determinado puesto, pero se le considera potencialmente un buen prospecto por otras características personales, es necesario descubrir otras habilidades, las cuales puedan ser requeridas en otra parte de la organización o en otra ocupación dentro de la misma.

El líder, cualquiera que sea, deberá propiciar un ambiente para conseguir, hacer y mantener personas integrales, humanas y competentes, logrando el desarrollo a nivel individual y social a escala física, afectiva y sicológica para obtener el mayor desempeño, resultado y valor agregado de cada persona.

Toda empresa para competir hoy necesita imaginación y nuevas ideas. Las compañías están hambrientas de talento y necesitan personas que analicen nuevas maneras de hacer negocio. Para ello, es necesario que la dirección facilite la puesta en marcha de estas ideas. Muchas organizaciones están aún ancladas en el pasado, y más interesadas en su historial y su "buena fama" que en el futuro.

Los empleados de las compañías necesitan hoy muchas más aptitudes y talentos que antes, y para competir tienen que contar con plantillas con las mayores aptitudes posibles. A mayor nivel y calidad de servicio, mayor nivel de competencia de los empleados.

Para competir, las empresas necesitan renovar constantemente las aptitudes tanto de los empleados como de la dirección, a través de programasde formación. "Antes, los grandes directivos eran intocables. Daban las órdenes y no recibían consejo de nadie". Esto ha cambiado y, para no quedarse atrás, los líderes de las empresas tienen que aprender y ponerse al día. Una vez más, la dirección debe dar la libertad a sus empleados para desarrollar sus aptitudes y talentos, y no someterlos a normas que pongan en peligro la relación con sus clientes.

La capacidad intelectual es la clave, y en la nueva economía global de la información, ésta será la que lleve al poderfinanciero a las empresas. "En el sistema empresarial antiguo, la gente era considerada según su posición, títulos universitarios o por las relaciones familiares, el talento no importaba. Hoy, esto es sustituido por la destreza y capacidad de acción de los empleados".

"Si no existe un capital humano capaz de innovar y aprender, las empresas fracasarán".

Faro invitado: Wikipedia

El talento se educa y se desarrolla

Según José Antonio Marina filósofo y pedagogo, El talento es la inteligencia triunfante.

Hay múltiples talentos... Sí, pero hay un tipo de inteligencia situada en un nivel superior: la  inteligencia práctica, la guía de nuestra vida.

La inteligencia triunfante consiste en que una persona tenga ideas  adecuadas al momento, soluciones a los problemas, una manera adecuada de comunicarse con los demás, que sepa utilizar sabiamente sus recursos, y que tenga buenos sentimientos.

No se trata de que aprendamos muchas cosas, sino de que con lo que hamos aprendido se nos ocurran buenas cosas; no se trata de acumular ideas, sino de que seamos capaces de organizar nuestra capacidad de producción de ocurrencias de modo que sean buenas.

... Lo olvidamos demasiado a menudo.

Deberíamos invertir menos tiempo en clasificar y etiquetar a las personas y ayudarles más a identificar y cultivar sus habilidades y sus dones naturales, porque el talento se desarrolla y se educa. ¿Cómo?

Hay seis recursos fundamentales que deben fomentarse a través de todo el proceso de desarrollo y  educativo.

1.- Una idea del mundo veraz, rica, amplia y llena de posibilidades.

2.- Un pensamiento fluido, riguroso, creativo, capaz de resolver problemas.

3.- Un tono vital activo, seguro de sí mismo, optimista y resistente.

4.- El aprendizaje de la libertad: entender la responsabilidad personal, construir la voluntad, formar la conciencia moral y entender las virtudes de la acción.

5.- El  lenguaje es fundamental, no sólo para comunicarse con los demás, sino sobre todo para hablar con uno mismo. Las personas impulsivas no tienen una mediación lingüística entre el deseo y el acto, han de aprender a darse ordenes a sí mismos, porque si ese mecanismo no se forma, las personas no tienen control interno de sus actos.

6.- La sociabilidad. La educación y el desarrollo del talento pasa por la educación intelectual, la educación afectiva y por desarrollar los sistemas de dirección de la propia conducta y tener criterios claros de lo bueno y lo malo.

Adaptado del articulo de la vanguardia "El talento es el conocimiento al servicio de una vida lograda" por

viernes, 1 de julio de 2011

El Séptimo mandamiento del Líder: No etiquetarás


¿Cómo librarse de las etiquetas?

Por Ferán Ramón Cortés

Incluso sin saberlo, todos llevamos colgada una. Es muy fácil que nos la pongan, y muy difícil quitársela de encima. ¿Podemos cambiar la percepción que tiene la gente de nosotros?
En la Universidad sacaba muy buenas notas. Fui durante un tiempo “el cerebrín”. Durante los primeros años de mi carrera profesional trabajaba sin límite de horas. Dejaba la piel en el trabajo, y lo hacía como si me fuese la vida. Me gané la etiqueta de “el estresado”. Cuando accedí al comité de dirección, alguien cayó en la cuenta de que el director general era mi hermano. Fui durante años “el hermanísimo”. Decidí dedicarme a la formación, y me formé en programación neuro-lingüística, Gestalt, y otras disciplinas del comportamiento humano. Pasé a ser “el iluminado”…

Estas son algunas de las etiquetas que recuerdo cuando repaso mi vida. Sin duda hay muchas más. Y sin duda no soy el único que las ha tenido y las tiene. Todos tenemos nuestras etiquetas. Algunas son justas; otras, tremendamente injustas. Unas nos las hemos ganado, y otras nos las han colgado sin que pudiéramos evitarlo. Pero en cualquier caso ahí están. Nos acompañan en cada periodo de nuestras vidas y condicionan la percepción que tienen los demás de nosotros. Porque constituyen –en muchos casos, y muy a nuestro pesar– nuestra tarjeta de presentación.

Las merecidas y las inmerecidas. Las etiquetas son una forma fácil (aunque tremendamente superficial y a menudo poco objetiva) de clasificarnos. Cuando preguntamos sobre alguien, lo primero que recibiremos como respuesta será su etiqueta, especialmente si quien habla de ese alguien lo conoce poco. Nos guiamos por ellas y juzgamos según ellas. En un mundo veloz y superficial, lo que conocemos de los demás a menudo se limita a sus etiquetas.
Las etiquetas no tienen por qué ser reflejo de una pauta de comportamiento habitual, ni de nuestra forma de ser o nuestro carácter. A menudo nos las cuelgan por episodios anecdóticos (un día pierdo los papeles en público y paso a ser el histérico) o por comportamientos intrascendentes que por algún motivo generan curiosidad (es el maniático que siempre encuentra las faltas de ortografía en las presentaciones).
Pero también nos las podemos ganar por comportamientos habituales de los que no somos muy conscientes (soy un obsesivo del orden porque no puedo salir sin poner todos los papeles en su sitio).
Lo que es cierto es que, sea cual sea el motivo por el que nos la han colgado, casi siempre somos los últimos en enterarnos de que llevamos una etiqueta. Y que en muchos casos un solo acto desafortunado es el responsable de que nos la hayan colgado. Se cumple en este sentido el refrán que reza: “Por un perro que maté, mataperros me llamaron”.

Etiquetas instantáneas. Las etiquetas son mucho más fruto de las primeras impresiones que del conocimiento real de una persona. A menudo, solo con un primer contacto visual, y antes de que digamos nada, ya nos han colgado una etiqueta.
Es importante constatar que en estos casos la apariencia física, nuestra expresión y en general el lenguaje no verbal van a tener un papel determinante en la configuración de nuestra etiqueta. Podemos ser un pedante insoportable o un encanto de persona solo por la manera en que nos vean aparecer. Y como las etiquetas ejercen un gran papel en la configuración de la opinión que los que no nos conozcan tendrán de nosotros, vale la pena cuidar –o como mínimo ser conscientes– de esta primera impresión.

¿Qué hay detrás de las etiquetas? Las etiquetas no siempre son ingenuas o bien intencionadas. No son solo fruto de la percepción espontánea de nuestro interlocutor en un momento dado. Muchas veces reflejan los miedos de aquellos que nos las cuelgan (eres mi nuevo jefe, no te conozco, pero tengo miedo y de entrada te cuelgo la etiqueta de que eres un ogro) o esconden estrategias de destrucción cuando nos perciben como un potencial enemigo (eres nuevo en mi departamento, amenazas mi posición y de entrada te cuelgo la etiqueta de trepa).
Lo que es seguro es que las etiquetas son socialmente muy golosas. En todos los grupos hay el que cuelga las etiquetas a todos, en un proceso creativo que lo hace especialmente popular entre los demás. Es un juego que divierte y cohesiona al grupo, pero que tiene nefastas consecuencias para algunos.
En cualquier caso, las etiquetas que tengamos no nos deberían pasar inadvertidas, porque muchas veces nos advierten de comportamientos que sin que seamos conscientes están proyectando una determinada imagen de nosotros a la gente.
Generalmente nos cuelgan las etiquetas sin que lo advirtamos, pero también podemos ser proactivos e ir a buscarla: podemos tener determinados comportamientos para “ganarnos una etiqueta” y vivir de las rentas el resto de nuestros días (puedo dedicarme a llegar el primero al trabajo durante una semana, ganarme la etiqueta del que abre la oficina cada día… y vivir de ella el resto del año).

¿Cómo quitárselas de encima? Es muy difícil quitarse de encima una etiqueta, porque cada gesto que la reafirme será especialmente visible, mientras que los gestos que la contradigan pasarán a menudo inadvertidos. La gente de nuestro alrededor está condicionada a percibir lo que diga la etiqueta.
Si queremos deshacernos de una etiqueta, el primer paso será necesariamente cambiar nosotros de comportamiento. No podemos esperar que los demás cambien su percepción si no cambiamos nosotros primero nuestro comportamiento. Para quitarnos de encima una etiqueta falsa necesitaremos tiempo y paciencia.
Tiempo, para que los hechos pongan las cosas en su lugar, y paciencia, para aguantar todos los comentarios que conlleva la etiqueta que ya tenemos asignada. Lo único que podemos hacer al respecto es hacer especialmente visibles todos aquellos comportamientos que desmienten la etiqueta. Y ayudarnos de nuestra gente de confianza para que influyan en la percepción de la gente.
Si la etiqueta es cierta y no nos gusta, no podemos hacer otra cosa que asumirla con deportividad. Actuar reactivamente o coléricamente perpetuará la leyenda.

Cuando nosotros las ‘colgamos’. Leí hace muy poco una frase que decía: “Si tú me conociste ayer, haz el favor de no pensar que hoy estás tratando con la misma persona. Acércate a mí con cierto sentido de curiosidad”.
Colgar etiquetas a los demás es renunciar a nuestra capacidad de percepción. A base de etiquetas perpetuamos una impresión estática de los otros que no nos permite ver su evolución o su crecimiento.
Colgar etiquetas nos dará a la larga una falsa y superficial percepción de los demás. Al mismo tiempo, juzgar a los demás por la etiqueta que llevan nos conduce a renunciar a conocerlos de verdad. En este sentido, cuando entramos en contacto con grupos nuevos, hemos de evitar dejarnos guiar por lo que nos digan de la gente. Por las etiquetas que ya lleven. Hagamos el esfuerzo de descubrirlos uno por uno desde nuestra capacidad de percepción, limpia de prejuicios.
Y con la gente que conocemos bien deberíamos hacer el esfuerzo de mirarlos con ojos nuevos cada día. Al fin y al cabo, cuando salimos de casa cada mañana, nunca volvemos siendo la misma persona: las vivencias que hemos tenido durante el día nos han cambiado.
No renunciemos nunca a nuestra capacidad de percepción. No dejemos nunca de pensar que todos somos seres en constante cambio y crecimiento. Y que nuestra maravillosa complejidad es imposible de plasmar en una etiqueta.

Faro Invitado: el País / Psicología

jueves, 30 de junio de 2011

Carácter


Es el conjunto de rasgos de la personalidad que expresan el modo o la manera con que cada uno obra, se enfrenta la vida y reacciona ante ella.

Por: Ruiz Quilcat, Cristina

El carácter esta constituido por factores físicos (constitución física): ser robustos, delgados, altos, bajos, las funciones fisiológicas de la vida vegetativa, respiración, etc., de la vida de movimiento: (motoricidad o excitabilidad), psíquicos, el temperamento y otros adquiridos por la educación y la experiencia personal.
     Carácter es el conjunto de cualidades de una persona que la distingue de otras (en su modo de ser, de vivir, de obrar). (Diccionario de la Real Academia Española)

TIPOLOGÍAS DE CARÁCTER

I. TIPOLOGÍA DE CARÁCTER DE JUNG

Lo define como la manera de mostrarse al mundo planteando dos polos presentes en cada individuo y la predominancia de cualquiera determina si pertenece a uno de ellos. Estos dos tipos (polos) son:

Extrovertido
Es sociable, gusta de los contactos humanos, busca oportunidades para la actividad, actúa un tanto impulsivamente. Le agrada el cambio, es optimista, desenvuelto. Prefiere la actividad, tiende a la agresividad, pierde fácilmente el dominio o control de sus emociones. En general no es confiable.

El Introvertido.
Es una persona quieta, retraída, introspectiva, reservada y distante, en general es confiable y otorga gran valor a las norma éticas. Tienden a planificar su actividad y desconfía de la improvisación. No gusta de la excitación, toma con seriedad los asuntos de la vida cotidiana. Le agrada la vida ordenada. Mantiene sus emociones bajo control, rara vez se comporta de modo agresivo y no pierde fácilmente el control.

II. TIPOLOGÍA DE SPRANGER
Define al carácter como la inclinación hacia los valores morales ya que ellos regulan la conducta. Así tenemos seis tipos:
  1. El Teórico: Inclinado hacia la verdad o ciencia.
  2. El Político: Inclinado hacia el poder.
  3. El Económico: Inclinado hacia el utilitarismo.
  4. El Social: Inclinado hacia el altruismo (amor hacia los demás)
  5. El Estético: Inclinado hacia el arte o de belleza.
  6. El Religioso: Inclinado hacia Dios o cualquier valor absoluto.

EL TEMPERAMENTO

Constituye la individualidad psicológica de cada ser humano. Es la base constitucional en que se basa la personalidad ("materia prima" con que se elabora la personalidad).
Lo forman el conjunto e elementos hereditarios, inconscientes, instintivos, espontáneos que originan el comportamiento del individuo.

CLASES DE TEMPERAMENTOS. Según Hipócrates se tienen las siguientes:
  • Temperamento Sanguíneo, implica predominio del humor, la sangre. Los individuos son de carácter optimista y rápido.
  • Temperamento Flemático, con el predomino de la flema. Los individuos con de carácter indiferente y aburridos.
  • Temperamento Colérico, con el predominio de la bilis. Los individuos son de carácter excitable e iracundo.
TIPOLOGÍA DEL TEMPERAMENTO

1. HIPÓCRATES
Filosofo griego materialista considerado padre de la medicina quien explicó las diferencias conductuales a partir de la existencia de sustancias predominantes en el organismo llamados humores, estableciendo cuatro tipos:

Sustancias o humores
Sangre
Bilis Amarilla
Bilis Negra
Flema

Tipos
Sanguíneo
Colérico
Melancólico
Flemático

Características
Equilibrado, comunicativo.
Sensible, explosivo, intenso,
expresivo.
Sensible, inhibido triste.
Insensible, frío, indiferente

2. KRETSHMER
Posteriormente se le dio mucha importancia a la constitución física ya que según muchos el cuerpo expresa lo que e el alma, así tenemos a:

Tipos somáticos
Atlético
Pícnico
Leptosómico

Tipos Psiquiátricos
Viscoso
Ciclotímico
Esquizotímico

Características
Lacónico, equilibrado.
Comunicativo muy sociable.
Incomunicativo, insociable

3. PAVLOV

Los estudios científicos del temperamento se sustentan en el avance del conocimiento del sistema nervioso y que fue Pavlov quien, basándose en los principios de la fisiología nerviosa (fuerza, equilibrio y movimiento de la excitación e inhibición), plantea la siguiente tipología:

Tipos
Fuerte-equilibrio-rápido
Fuerte-equilibrio-lento
Fuete-desequilibrado
Débil

Características
Resistente, sereno, activo, ponderado
Frío, insensible, tranquilo, etc.
Explosivo, intenso, hiperactivo.
Muy pasivo, hipersensible e inhibido

Faro invitado: Monografias

16 ideas esenciales para desarrollar el carácter


Este es un resumen de los conceptos abordados en las páginas del libro “16 horas para Templar el Ser”. Se extraen algunos párrafos que sirven de guía en el entrenamiento diario rumbo a la conciencia.

Por: Daniel Fernando Peiró

Idea Nº 1
El "auto-liderazgo" es la condición humana del auto-descubrimiento. Es descubrir y potenciar nuestras fortalezas; es aceptar y transformar nuestras debilidades, explorando las profundidades de nuestro Yo Interior, donde habita la esencia del universo y sus principios.
Idea Nº 2
Nuestra mente produce más de 60.000 pensamientos por día y la mayoría de estos pensamientos son negativos. Esto confirma, aún más, que estamos en exceso al apegarnos a la energía negativa y determina un verdadero perjuicio para nosotros, en todos los ámbitos donde nos desenvolvemos.
Idea Nº 3
En la generalidad, los seres humanos ponemos foco de atención a los problemas de la vida diaria, en lo cotidiano; ya sean dificultades económicas, del hogar, del trabajo, etc., y terminamos identificándonos con las emociones negativas de impotencia, desesperación, celos, tristeza, envidia y tantas más.
Idea Nº 4
Cuando los pensamientos indeseables invaden nuestra mente, derrotan nuestra propia voluntad. Sucede que la hemos acostumbrado tanto a pensar negativamente que, al reeducarla nueva-mente, evidenciará su poderosa terquedad, ya que ese vicio de pensar inapropiadamente genera poderosos rieles que conducen a los pensamientos hacia las creencias auto-saboteadoras.
Idea Nº 5
La visualización creativa nos permite acercarnos a una vida en plenitud; a una vida en la que podemos obtener lo que nos proponemos. Consiste en poner en nuestra mente una idea, una imagen de lo que deseamos crear para nosotros, imaginando la realidad presente "transformada" en lo que cree-mos que merecemos y luego lograr esa transformación.
Idea Nº 6
GRACIAS, es más que una palabra; es mantener nuestra “certeza” de que lo que visualizamos, ya es una realidad “aquí y ahora”. ¿Porqué no agradecer a nuestro poder supremo que crea constantemente a través de nosotros y que habita en nuestro Ser?.
Idea Nº 7
Cada palabra que pronunciamos produce una dirección concreta generando la transformación de nuestras condiciones de vida. Lo que decimos o expresamos crea realidades para nosotros mismos y también para los otros que comparten nuestra existencia.
Idea Nº 8
Cada palabra manifestada con energía positiva posibilita la generación realidades positivas. Las afirmaciones o frases positivas nos permiten mejorar nuestras condiciones de vida. La repetición de estas afirmaciones, nos permitirá crear nuevas pautas de pensamiento o creencias.
Idea Nº 9
Expresar afirmaciones mental o verbalmente, afianza los pensamientos positivos que genera-mos en nuestra mente como imágenes y nos predispone a producir cambios constructivos en nuestras vidas, ya que contribuyen a nuestros procesos de creación.
Idea Nº 10
Es importante que en algún momento del día practiquemos el silencio, para lograr la elevación de nuestras energías y permitirnos estar en un estado contemplativo y de quietud. En el acto de experimentar el silencio, comienzan a aparecer las respuestas que pedimos o que necesitamos. En la práctica del silencio es donde ingresamos al sendero de nuestra propia sabiduría interior.
Idea Nº 11
Las manifestaciones en el plano material, es decir, todo aquello que obtenemos en esta realidad tangible, parten de la generación del pensamiento, que coloca una imagen que visualizamos y la carga emocional (intención) que le impregnará el sentido o dirección a esa creación mental.
Idea Nº 12
Existe entre los seres humanos una sincronicidad entre el lenguaje, las emociones y el cuerpo. El dominio sobre esta trinidad - por así decirlo - nos hace auto-liderarnos.
Idea Nº 13
Si somos concientes de los mensajes de nuestro cuerpo, podremos conocer las emociones que vivenciamos. Si comenzamos a darle importancia a los registros emocionales que nuestro cuerpo comunica, podremos clasificarlas como positivas y negativas. Si clasificamos a las emociones, podemos elegir las emociones que brindan alegría, paz, felicidad, seguridad y sentirnos merecedores de estas emociones. Si elegimos emociones constructivas, estaremos “auto-motivándonos”.
Idea Nº 14
El “apego” no es más que la búsqueda de la seguri-dad en lo conocido. Lo que conocemos siempre pertenece a algo del pasado que registramos. Es allí, en ese estado de búsqueda de “seguridad”, donde las cosas se detienen en nuestras vidas. Estar en lo desconocido, en la “incerteza”, es estar en permanente “evolución”, donde las semillas de la creatividad inician su proceso hasta la cose-cha, ya que es el fértil camino para nuestro desarrollo. Es en la incertidumbre donde existe el misterio de la vida.
Idea Nº 15
La práctica del des-apego es un entrenamiento que es necesario trabajar para que nuestros sueños se materialicen. El universo siempre acepta lo que deseamos con vehemencia y espera que nosotros confiemos en él delegándole el trabajo de manifestación, que lo hará gustoso por concedérnoslo.
Idea Nº 16
La resiliencia humana es esa fuerza impulsora interior que poseemos; la capacidad “natural” que tiene cada uno de nosotros para poder tolerar las adversidades de la vida; de poder transformarlas en desafíos, en nuevas oportunidades para fortalecernos.

Faro Invitado: www.danielfernandopeiro.blogspot.com


martes, 28 de junio de 2011

Tipos de estrés: Eustrés y Distrés


 “si los seres humanos careciéramos de los mecanismos de estrés, no podríamos sobrevivir durante mucho tiempo”), y sin su  naturaleza (es como la balanza de la vida), del eustrés y el distrés

Tipos de estrés

Hay autores que diferencian entre tipos de estres como estrés bueno o “eustres” (o la respuesta adaptativa que ayuda al individuo a enfrentarse adecuadamente a la tensión) y estres malo o “distress” (que en inglés significa malestar que es una respuesta anormal o patológica). 








Se suele hablar pues de estrés como estímulo o estres como respuesta y yo quiero hacer enfásis en el tercer aspecto y es el retorno al equilbrio. Estudiar cómo afectan al individuo tanto el estímulo de estrés como la respuesta de estrés, o como percibe y  valora el individuo su lugar en esta situación y como puede aprender a manejarlo para obtener armonía y bienestar.

1. Estres como estímulo: los estresores

Estamos continuamente captando distintos estímulos tanto de nuestro entorno inmediato como de nuestro propio organismo (cuerpo mente). Muchos de los estímulos los captamos sin que medie nuestra conciencia y otros los percibimos más o menos conscientemente. Percibimos a través de nuestros sentidos: la vista, el oido, el olfato, el gusto, el tacto/sensaciones, y el sistema propioceptor (o el sexto sentido que es nuestro lugar en el espacio/tiempo). Nuestro cerebro está continuamente procesando dicha información archivándola en las distintas memorias que tenemos, y a la hora de hacerlo elimina, genaliza, y distorsiona la información. Pero tanto si la archiva, como si la elimina hay un proceso de selección rapidísima e inconsciente que tiene un resultado o respuesta. 

Cuando hablamos de estres como estímulo estamos hablando de los estresores o los ingredientes que van a contribuir a producir una respuesta determinada. Estos estresores pueden ser internos, como las necesidades físicas de comida, bebida, alguna inflamación, dolor etc o externos fisicos, medioambientales, o sociales.

Maslow ya decía que cubrir nuestras necesidades básicas nos motiva para la acción. Cuando tenemos necesidades tenemos tensión, una necesidad no satisfecha provoca un impulso que mueve a la persona hasta que se satisface dicha necesidad. Según Maslow el ser humano siempre está buscando satisfacer sus diferentes necesidades que son jerarquizables, desde las necesidades básicas hasta las necesidades de autorealización y propósito. 

Hoy en dia se habla de estresores medioambientales como puede ser la luz, los ruidos, los olores, todos los productos químicos, que o bien ingerimos o con los que estamos en contacto, la temperatura, y como nos afectan los espacios o entorno en que nos movemos. Asímismo podemos hablar de bacterias, virus, sustancias tóxicas, y estímulos físicos o fisiólogicos que causan dolor. Todos estos estímulos hacen que nuestro organismo los perciba, mas o menos conscientemente y responda de alguna de 3 maneras, combatiéndolos, apartándose o adaptándose, es decir utilizando mecanismos para defenderse, cerrarse/bloquearse, o flexibilizarse. 

Si bien es cierto que como los seres humanos somos seres sociales y vivimos en sociedad los estímulos que más nos afectan son las relaciones humanas, tanto nuestra relación con nosotros mismos como con los demás. Necesitamos de los demás para desarrollarnos tanto física como psicológicamente y esta dependencia real, en los primeros momentos de nuestra vida, nos hace especialmente sensibles a las relaciones que establecemos con nosotros mismos y los demás. 

2. Estres como respuesta: los comportamientos observables

Hoy en dia, con los avances de las distintas disciplinas y la interrelación entre ellas, cuando se habla del estrés como respuesta tenemos que hablar de cómo los diferentes estímulos afectan a los distintos sistemas del organismo (cuerpo – mente) porque el organismo es un sistema compuesto de subsistemas todos interrelacionados entre si y lo que afecta a uno termina afectando a todos los demás. La respuesta de estrés es pues una respuesta global que afecta  todo el sistema. 

Cuando hablamos del estrés como respuesta podemos hablar de cómo el estrés nos afecta psicologicamente, es decir: mentalmente, emocionalmente y  comportalmente.  Además a la hora de llevar a cabo estas respuestas se están produciendo cambios físicamente tanto bioquímicos, energéticos como fisiológicos. Y al vernos afectados por estos cambios que inciden necesariamente sobre nuestra salud, tanto física como mental, nos hace cuestionar nuestros valores o lo que es importante para nosotros o nuestros propósitos en la vida y tambien nos afecta espiritualmente. 

El resultado de cómo nos afectan los estimulos, o los ingredientes, depende de cómo aprendemos a vivir la vida que nos ha tocado. Unos tendremos unos ingredientes, mejores o peores que otros pero, esos son los que son, y lo que tenemos que aprender es a “sacarles el máximo provecho”


3. La tolerancia al estrés: la resiliencia al estrés

Dos personas que viven los mismos estímulos pueden tener respuestas diametralmente diferentes. Esto tiene que ver con las diferentes personalidades que pueden tener estas personas, que a su vez están compuestas por diferente genética, temperamento y/o caracter, y mecanismos de defensa y patrones repetitivos de comportamiento. La capacidad de manejar el estrés tiene mucho que ver con nuestras experiencias anteriores, pero no por ello estamos “determinados” siempre podemos des-aprender y aprender nuevas formas de manejar las tensiones, presiones, y fricciones que nos proporciona la vida. 

A unos les gusta el caldo del cocido más fuerte, más caliente, con pan o pasta frente a otros que prefieren echarle agua o algun otro liquido y tomarlo como un caldo. Los gustos son individuales y personalizados pero lo importante es que nos siente bien, ¿porque vamos a quemarnos pudiendo enfriar el cocido o porque tenemos que echarle fideos si nos sientan mal?


Hoy en dia se habla de “resiliencia” al estrés que no es nada mas ni nada menos que tener recursos y habilidades que nos hacen mas “resistentes” a los embites que nos presenta la vida. Se refiere a la capacidad de tomar decisiones que nos lleven a buscar soluciones alternativas a aprender a manejar las tensiones de manera que aprendamos de ellas. 

Para mi el estres es una oportunidad, es la condición necesaria para aprender algo nuevo, y cada vez que se aprende algo nuevo se desarrolla uno. Para aprender primero tenemos que pasar por la confusión y esto nos hace buscar el sentirnos mejor, y mientras buscamos podemos aprender a disfrutar de la espera que como decía el poeta Luis Rosales “la espera forma parte de la alegría”. 

Se dice que el mejor cocido es el que se hace lentamente y se van añadiendo los ingredientes, según su textura, para que cada uno cueza lo que le conviene y lo necesario, pues bien para que nos salga un cocido estupendo es conveniente que reflexionemos y organizemos, ordenemos y secuenciemos los pasos que vamos a ir dando en el proceso de manejar nuestro estrés para nuestro beneficio. 


El estrés se puede entender y manejar desde diferentes perspectivas pero siempre tiene que ver con que haya tensión, tensión desde fuera, tensión dese dentro o la manera de percibir la tensión. Así pues se lo podemos enfocar 

1.         Como estímulos que nos estresan y como podemos manejarlos 
2.         Como el resultado de los estimulos cambiando la respuesta 
3.         Cómo nos afecta y de que depende que nos afecte

Y siempre que hay estrés hay cambio y cuando hay cambio hay movimiento y cuando hay movimiento estamos vivos.

Tómese una pausa que "las prisas nunca son buenas"


Cómo dice un dicho popular, "tanto nadar para morir en la orilla". Tómese una pausa se lo agradecerá el corazón.
  • Los que controlan sus niveles de estrés rebajan el riesgo de sufrir un infarto
  • Un estudio indica que realizar meditación rebaja en un 47% este riesgo
Aquellas palabras que avisan de que 'las prisas nunca son buenas' parecen tener un sentido más amplio que el de una simple frase hecha. Así se desprende de las conclusiones del último estudio publicado en 'Archives of Internal Medicine', donde se ha estudiado la evolución de 201 personas afroamericanas que han superado una enfermedad cardiovascular.

Por: Silvia R. Taberné

La investigación, que ha contado con un periodo de seguimiento de cerca de nueve años, estudió la incidencia del estrés como factor de recaída en un nuevo accidente cardiovascular. Así, se dividió a estos pacientes en dos grupos de forma aleatoria: mientras un grupo seguía el plan de prevención secundaria normal -basado en el ejercicio físico, una dieta sana, fármacos, etc.-, al resto se le incluía también en un programa de meditación trascendental, es decir, una técnica sencilla mediante la que se consigue un estado de meditación-relajación que, vistos los resultados del estudio, se ha mostrado eficaz para la prevención secundaria cardiovascular.

"Las personas que han colaborado en este estudio tenían otros factores de riesgo que hay que cuidar como, por ejemplo, el sobrepeso, pero también se ha visto que, a largo plazo, el grupo que practicaba la meditación trascendental veía reducida en cerca de un 47% el riesgo a una recaída comparándolo con aquellos que seguían el plan normal", explican el director del Centro para la Medicina Natural y Preventiva, Robert H. Schneider, uno de los autores de este estudio.

Pero ¿cómo de importante es controlar el estrés para evitar un infarto cardiaco o un ictus? "Es tan importante como puede ser otros factores como la hipertensión, el colesterol o la obesidad", afirma tajante el doctor José Luis Zamorano, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

"El estrés es uno de los factores responsables de la subida de la tensión arterial que, a su vez, tiene un gran peso en los cuadros de enfermedades cardiovasculares. Además, sólo hay que observar que en la curva de edades donde más trastornos cardiovasculares se producen, hay una fuerte subida en aquellas personas adultas activas", añade el doctor Zamorano.

Precisamente, uno de los resultados más importantes del estudio que dirige el doctor Schneider se centra en el descenso de la tensión arterial sistólica (la cifrá más alta) en casi cinco mm. de mercurio. "Para darse cuenta de lo negativo que es el estrés en la salud, los especialistas lo dividimos en dos tipos", comenta el doctor José Calabuig, cardiólogo de la Clínica Universidad de Navarra. "Está el estrés físico, que se da, sobre todo, en la gente joven y cuando se practica un ejercicio físico severo y que deteriora el sistema inmunitario haciendo al cuerpo más vulnerable a las infecciones. En segundo lugar, nos encontramos el estrés psicosocial, que se relaciona con las hormonas del estrés y a largo plazo puede producir alteraciones en el sistema inmunitario", asegura en doctor Calabuig.

"En este caso, este tipo de hormonas se liberan y son las responsables de la subida de la tensión arterial o de que aumente la contracción del corazón, llegando incluso hasta la aterosclerosis", explica Calabuig. "Pero es más, ya existen estudios que también se atreven a relacionar los altos niveles de estrés con el cáncer, por lo que estamos hablando de un factor de riesgo de primer orden", añade.
¿Por qué cuesta tratar el estrés?
Aunque el estudio se ha realizado en pacientes afroamericanos, los especialistas comentan que el estrés no afecta más o menos dependiendo de la raza, edad o sexo. "Así, los resultados pueden ser parcialmente extrapolables", indica el doctor Zamorano, "sí que es cierto que la población afroamericana suele sufrir de una hipertensión más complicada que la de un europeo, pero lo más relevante es que en España el médico no trata el estrés, es decir, se sabe que existe, pero no se trata y, sin embargo, no sirve con decir al paciente que intente llevar una vida más reposada, sino que necesita ayuda".

Por ello, además de paliar con medicamentos la hipertensión, el colesterol y recomendar tanto el ejercicio como una vida sana, también se aconseja una gestión apropiada del estrés. "Aunque en EEUU y en algunos países europeos, como Alemania, ya se trata como un factor importante en muchas enfermedades, en España y otros países existe el problema de que no se conoce la trascendencia dañina del estrés por lo que hay muy pocos centros de rehabilitación cardiaca", comenta el doctor Zamorano.

"Sólo doy un dato: en España se producen cada año unos 70.000 infartos. De los 30.000 que sobreviven a este ataque sólo un 4% lleva a cabo un programa de rehabilitación cardiaca. La conclusión de todo esto es que se está infravalorando al estrés, un error que puede costar vidas

Fuente: elMundoSalud

lunes, 27 de junio de 2011

La felicidad y el éxito

Alguna vez no te has preguntado: ¿quién soy?... ¿adónde voy ? ¿cuál es el sentido de la vida????
La respuesta es más sencilla de lo que tú crees...sabes cuál es???? SER FELIZ!!!!!!
Siempre hemos confundido la felicidad con el éxito.

Por: Lic. Adriana Esteve

Vivimos en un mundo en donde el éxito es venerado, admirado. Si eres exitoso, entonces se supone de que eres feliz... Pero por cierto "se supone", pues realmente no es así.

Un postulado metafísico dice : "El éxito es el logro paulatino de las metas" . Llegamos entonces a la conclusión de que tú eres exitoso/a: ¿alguna vez quisiste comprarte un par de zapatos y lo lograste?, ¿deseaste estudiar una carrera o curso y te recibiste?, entonces TU ERES EXITOSO/A. ¿Te enamoraste de alguien y te casaste o formaste una pareja?, ¿deseaste comprarte un auto y lo lograste?. Vuelvo a repetirte TU ERES EXITOSO/A.

Pero SER FELIZ es otra cosa. El postulado metafísico dice acerca de la Felicidad: "Ser feliz es contentarse con lo que ya has logrado". Tienes un par de zapatos y te fascinan, tienes una pareja y la disfrutas, aún en las diferencias, tienes una casa y la transformas en un hogar...

Actualmente nos hemos olvidado de SER FELICES y seguimos vertiginosamente el camino del éxito, camino que resulta inacabable, nunca termina; pues es como una escalera en donde siempre hay un peldaño más por encima para escalar.

A veces resulta muy saludable Parar y en esa quietud, en ese estado de plenitud decidir aceptarte tal cual eres, con todo lo que ya has logrado, con todos los que te rodean, con tus metas ya concebidas, más aún con todas tus limitaciones. VALORARTE.

Esto es volver a la ingenuidad y simpleza, ser niños!!!!!!

El niño no tiene prejuicios, observa con renovada mirada a cada instante a todo aquello que lo rodea , sin rótulos y siempre como algo nuevo. ¿Recuerdas cuando eras un niño/a? Si te peleabas con un amiguito muy rápidamente lo disculpabas y seguías jugando sin ningun problema con él!!!!Y entonces porqué ahora de adultos tenemos estos fuertes rencores que generan en nosotros separatividad, ambigûedad y tanto sufrimiento...

Nos hemos olvidado de SER FELICES y te digo que la vida no dura para siempre, pues cada día que finaliza es un oportunidad menos para disfrutar de esta dicha que ya desde que existe el mundo nos ha sido asignado. Entonces manos a la obra!!!

Te preguntarás ahora ¿cómo hago?, ¿acaso podré? , ¿será posible?. SI es posible y para lograrlo hay que retirar de nuestra vida dos momentos que sólo nos traen incertidumbre: uno es el pasado. Acaso puedes cambiar algo de lo que ya has vivido!!!!. NO , ya quedó escrito en el libro de la vida de cada uno de nosotros y sellado a fuego; nada puedes hacer para eliminar algo de ayer o de tu pasado. El otro momento es el futuro. Acaso tienes certeza de que mañana el sol saldrá para todos??? El futuro no da garantias para nadie.

¿Entonces qué hacer? Pensarás en este instante. VIVIR PLENAMENTE EL PRESENTE, aquí y ahora, hoy, pues este momento es la emanación de la eternidad del tiempo. Viviendo en el pasado, no hay presente y por lo tanto no habrá futuro. Viviendo en el futuro, no hay presente, es algo inalcanzable.

Te propongo que a partir de hoy comiences a disfrutar y valorar cada instante de tu presente y que desde ese momento y sin eliminar la experiencia del pasado, desarrolles tus metas y propuestas hacia el futuro.
El tiempo no espera a nadie, por eso disfruta y vive ahora, por eso se llama así PRESENTE pues es un regalo. DISFRUTALO.

Fuente: Mantra.com.ar

Aceptar los cambios

Desde el día en que nacemos estamos en una continua transformación: vamos cambiando el físico, las sensaciones, los pensamientos, las circunstancias, las relaciones, las actividades, las ganas, los gustos... y podría seguir.
Por:Marta I. Villafañe

Sin embargo, no parecemos acostumbrarnos a esto ya que en la mayoría de nosotros cualquier cosa que implique cambiar algo a lo que estábamos acostumbrados o acostumbrándonos, nos llena de ansiedad e incertidumbre.

Por lo que reaccionamos tratando de que el cambio no se produzca, nos enojamos, luchamos para que todo siga igual y nos llenamos de fantasías caóticas acerca de nuestro incierto futuro. En realidad lo que nos provoca miedo es lo "incierto" del futuro, el no saber "qué va a pasar", y esta resistencia al cambio es lo que muchas veces nos trae problemas, no el cambio en sí.

Es bueno saber que cuando se nos cierra una puerta es porque otras se están abriendo, que la situación de cambio se presenta cuando hemos terminado un ciclo de aprendizaje, ya sea en un lugar de trabajo, en una relación de pareja, en mudanzas, en vínculos en general.

Es cuando tenemos oportunidades de tomar nuevos caminos, emprender nuevos proyectos y relaciones. Lo fundamental para tener en claro es que SIEMPRE los cambios son buenos, aunque en un principio no lo parezcan, y es muy importante la actitud que tomamos frente a ellos, para que se desarrollen de la mejor manera y podamos aprovechar al máximo las oportunidades que nos ofrecen.

Las crisis que surgen en los momentos de transición podemos vivirlas dramáticamente o como la oportunidad de proyectarnos en un futuro nuevo y mejor.

Desterremos el dicho popular que dice "mas vale malo conocido que .....", que nos condiciona a la inacción y frustración, que nos deja parados en un lugar que a la larga nos damos cuenta que no es en el que queremos estar. Recordemos que podemos elegir, que lo que hacemos hoy es el resultado de mañana.

Enfrentando los temores, liberándonos de lo viejo, comenzaremos a abrirnos al mundo de infinitas posibilidades que existe para cada uno de nosotros.

Fuente: Mantra.com.ar