lunes, 27 de junio de 2011

Ciclos de evolución de 7 años


CICLOS DE EVOLUCIÓN
En el universo todo está sujeto a ritmos y ciclos claramente específicos. Estos comienzan en el plano atómico y se extienden a todas las formas de existencia.  
En el latido de nuestro corazón y en nuestra respiración, en la sucesión rítmica de días y noches, en las estaciones, e incluso en el desplazamiento predecible de las estrellas, detectamos estas regularidades rítmicas. También en la evolución de los seres vivos podemos detectar ciclos periódicos. Así, por ejemplo, en las plantas observamos cómo primero aparece el germen, después le siguen las hojas, el capullo, la flor, y finalmente el fruto.
Siempre se respeta una determinada secuencia de fases evolutivas, que no son libremente intercambiables entre sí: es bastante evidente que el hombre, como ser inteligente en un cuerpo material, también ha evolucionado según leyes periódicas. No sólo se hace más viejo cada día y van aumentando sus capacidades y experiencias, sino que su evolución se consuma en ciclos evolutivos mentales y espirituales muy especiales. No en todas las épocas de la vida todos los temas tienen la misma importancia, y si observamos este hecho con más detenimiento, nos damos cuenta de que la «madre naturaleza» nos enfrenta a tareas muy específicas en épocas concretas, tareas que hay que resolver en ese momento exacto. 
Si bien estas tareas pueden presentarse con diferentes «ropajes», en general cabe decir que una evolución determinada sólo podemos consumarla de forma óptima en una época determinada de la vida. Por ejemplo, es muy difícil recuperar a los 25 años de edad una evolución que omitimos cuando teníamos una edad comprendida entre los 5 y 12 años. Y así ocurre que el edificio vital de algunas personas se apoya durante toda una vida sobre unos cimientos tambaleantes, porque en los años de juventud no se efectuaron determinadas experiencias o sólo se formaron insuficientemente ciertas capacidades.
El conocimiento de los ciclos de la vida no es nuevo: en todo caso podríamos decir que se ha perdido otra vez. Diversas escuelas intelectuales, sin embargo, siguen implicando hoy día este conocimiento con la evolución total del hombre. En círculos antroposóficos se conocen muy bien estas relaciones, y se elaboraron razonablemente los planes de aprendizaje para adaptarlos a una evolución humana correcta en función de los ciclos evolutivos naturales e internos del niño. En la antropología antroposófica se reconoce un camino vital que transcurre en fases rítmicas claramente articuladas, dividido en «ciclos de siete años».
Es totalmente evidente que el tiempo oculta en sí mismo cualidades diferentes, o que en determinadas épocas de su vida el hombre está diferentemente «abierto» a determinadas influencias y experiencias, y, por tanto, «maduro» para progresos evolutivos totalmente específicos.
Resulta interesante que este conocimiento se integra sin fisuras en el conocimiento del funcionamiento y las funciones del  sistema llamado  chakras. De este modo, partiendo del centro basal, pasamos cada siete años a un chakra diferente, cuyas cualidades constituyen un tema fundamental de nuestra vida durante ese tiempo. Simultáneamente, ese periodo se divide en siete temas principales adicionales, cada uno de ellos de un año de duración, y que igualmente comienzan en el chakra basal, para recorrer año tras año uno de los siete chakras siguientes. 
Después comienza un nuevo ciclo de otros siete años, pero esta vez con el patrón fundamental del segundo chakra. Así, año tras año recorremos una etapa evolutiva más, que se compone del tema fundamental septenario y de siete temas principales de un año.
Después de 5 x 7 años alcanzamos aproximadamente la mitad de nuestra vida. Después de 7 x 7 años de vida terminamos un ciclo completo de 49 años. De forma que al entrar en el quincuagésimo año de vida, comienza una etapa totalmente nueva, tenemos efectivamente la oportunidad de comenzar otra vez desde el principio, pero esta vez en una «octava superior» de la evolución. También después de los 50 años de edad nos esperan etapas de aprendizaje totalmente especiales que hay que consumar. Así, algunas personas terminan a la edad de 98 años el segundo gran recorrido por los ciclos evolutivos humanos. 
Cada año que pasa nos espera un nuevo tema principal, y cada siete años un nuevo tema fundamental; en este proceso los temas se complementan siempre de la forma más óptima. El conocimiento del significado y la función de cada chakra nos indica el camino para aprovechar de forma óptima cada año concreto en beneficio de nuestra evolución. Además, nos permite comprender con mayor profundidad la evolución de nuestros hijos y darles siempre el tipo justo de dedicación y estímulos que más valiosos les resultarán en una época determinada. 
CHAKRA  CARACTERÍSTICAS – CUALIDADES
Primero
 Energía vital original, confianza original, relación con la tierra y el mundo material, estabilidad, capacidad de imponerse.  
Segundo
 Sentimientos originales, fluir con la vida, sensibilidad, erotismo, creatividad, asombro y entusiasmo.  
Tercero
 Desarrollo de la personalidad, procesamiento de sentimientos y vivencias, moderación del ser, influencia y poder, fuerza y plenitud, sabiduría nacida de la experiencia.
Cuarto
 Desarrollo de las cualidades del corazón, amor, simpatía, compartir, apoyar con el corazón, desinterés y altruismo, entrega, sanación.
Quinto
 Comunicación, autoexpresión creativa, franqueza, amplitud, independencia, inspiración, acceso a los planos más sutiles del ser.
Sexto
 Funciones del conocimiento, intuición, desarrollo de los sentidos interiores, fuerza espiritual, proyección de conciencia, manifestación.
Séptimo
 Perfección, conocimiento supremo mediante la instrospección directa, comunión con los universales conciencia universal. 
También en el plano material se consuma una transformación con un ritmo cíclico de siete años. Tal vez hayas escuchado ya la existencia de la prueba biológica de que nuestro cuerpo se renueva completamente cada siete años. A los siete años todas las células corporales han sido sustituidas por otras nuevas, y somos personas completamente nuevas desde el punto de vista físico. Si, por el contrario, en el plano psíquico parece como si en esos siete años nada hubiera cambiado en realidad, se debe a que nuestro cuerpo emocional está cargado con patrones similares a los del inicio de este periodo de tiempo.  
Pero también puede suceder que al cabo de largo tiempo te encuentres de nuevo con una persona y constates anonadado cuánto ha cambiado. Un cambio fundamental es absolutamente posible en siete años.
Para algunos puede que sea interesante el hecho de que ya antes de nuestro nacimiento atravesamos los correspondientes estadios de los chakras. Sin embargo, esta evolución transcurre en sentido inverso, por lo que comienza por el chakra coronal, a través del cual fluyen hacia el embrión los flujos luminosos energéticos durante todo el embarazo. Una vez que se han generado el chakra frontal, el chakra del cuello, el chakra cordial, el chakra del plexo solar y el chakra sacro, aproximadamente al final del embarazo se desarrolla el chakra radical: con lo que el nuevo ser humano recibe su vínculo terrenal y está preparado para entrar en nuestra atmósfera.
Tanto si aceptas estas leyes regulares como si no, las fuerzas universales que están tras ellas no se verán influídas. Nosotros somos libres en todas nuestras decisiones, pero vivimos siempre dentro de ciertas leyes generales razonables. De forma que queda a nuestro libre albedrío decidir cómo utilizamos este conocimiento.

Casi siempre los sueños se hacen realidad

En 2006 Jason McElwain, un joven autista, llevó a cabo una de las hazañas más grande que se recuerden sobre una pista de baloncesto.

Estoy convencido que lo que uno se propone lo logra y la diferencia de los que tienen éxito y los que no lo tienen es: Pasión por lo que haces, disciplina (Constancia + Voluntad) y no abandonar hasta el final...

“A veces los sueños se hacen realidad”, este es el lema que Jason McElwain intenta mostrar desde que hace ya seis años deleitase al mundo con una exhibición de fuerza de superación sobre una cancha de baloncesto.

Por: Roberto Rodríguez

Ahora compagina su trabajo en un supermercado con dar charlas sobre su propia historia. En ellas intenta que los demás se den cuenta de que el esfuerzo lleva al éxito por muy difícil que pueda parecer. Y es que la vida le ha enseñado que el trabajo duro siempre es recompensado de un modo u otro.

Este chico, de ahora 23 años, se convirtió en una estrella de la noche a la mañana tras anotar 20 puntos en cuatro minutos durante un partido. Todo un logro para cualquier jugador, pero más para alguien que, como él, mide 1,70m. y es autista.

Su trastorno le impidió hablar hasta los 5 años y todavía hoy tiene dificultades para las relaciones sociales. Pero sobre todas las cosas Jason siempre ha amado el baloncesto. Esto le llevó a enrolarse en el equipo de su instituto y pese a que no pasó las pruebas, el entrenador le dejó formar parte de él.

Durante tres años acudió a todos los entrenamientos. Era el encargado de anotar las estadísticas en los partidos, llevar el agua y sobre todo dar ánimo a sus compañeros. Se convirtió en alguien necesario para el equipo. Era uno más, excepto porque no había disputado ni un solo minuto sobre la pista.

Pero eso cambió. En el último partido de la temporada su entrenador decidió darle cuatro minutos, como recompensa al duro trabajo que había demostrado durante esos tres años. Cuando salto a la pista, la grada y sus compañeros lo animaron, todo el pabellón se emocionó al verlo allí, pero no imaginaban lo que sucedería.

El primer balón que recibió se lo jugó desde la línea de 6,25m, no tocó ni el aro. Jason  fue calentando su muñeca y al segundo intento estuvo a punto de conseguirlo. Pero no desfalleció y el tercer tiro tuvo premio.
La grada estalló de júbilo, pero él estaba dispuesto a más. En la siguiente jugada anotó el segundo triple, después el tercero… y así hasta seis, que unido a una canasta de dos, le hicieron sumar 20 puntos en tan sólo cuatro minutos.



Su récord le valió para muchas cosas. Para vender su historia a una productora, hacer anuncios de televisión, salir en programas y hasta para conocer al presidente George Bush. Pero ante todo, Jason se dio cuenta de que con duro trabajo a veces los sueños se hacen realidad.

La ciudad deja huella en el cerebro


Un mecanismo biológico explica la mala salud mental de los 'urbanícolas'

Por: María Sánchez-Monge

La expresión "la ciudad me mata" no es tan exagerada. Las urbes son el paradigma del desarrollo social y tecnológico que nos ha permitido vivir más y mejor, pero adaptarse a ellas no es fácil. Numerosos estudios epidemiológicos han demostrado que las personas que residen en un gran núcleo poblacional tienen más riesgo de sufrir enfermedades mentales que quienes se desenvuelven en el medio rural. Hasta ahora se desconocía por completo el mecanismo biológico que está detrás de esa mayor propensión. Un equipo de científicos alemanes y canadienses ha observado por primera vez un patrón de activación cerebral ante el estrés que sólo está presente en los individuos urbanos. No es la explicación definitiva, pero sí un buen punto de partida.
Es sabido que el estrés es uno de los principales factores que precipitan la aparición de trastornos mentales como la ansiedad, la depresión o la esquizofrenia. Los autores del estudio que acaba de publicar la revista 'Nature' partieron de esta premisa para realizar un curioso experimento con el que observaron que en los 'urbanícolas' sometidos a una presión psicológica intensa se activaba en mayor medida la región cerebral denominada amígdala y había otra zona, conocida como corteza cingulada anterior perigenual, que mostraba una actividad superior en quienes se habían criado en la ciudad. Nada de esto ocurrió en los que se habían educado o vivían en el campo.
Los ciudadanos que se prestaron a participar en este análisis tuvieron que realizar una serie de ejercicios matemáticos mientras su cerebro era escaneado con la técnica conocida como resonancia magnética funcional. A la tensión de enfrentarse a la aritmética se sumaba la actitud poco 'compasiva' de los investigadores, quienes agobiaban aún más a los sufridos voluntarios echándoles en cara lo mal que lo estaban haciendo o diciéndoles que sus resultados no llegaban a la media del resto de sus compañeros. De esta forma, todos ellos experimentaron un potente estrés y salieron a la luz las diferentes formas de reaccionar de sus cerebros.
El hecho de que cobrase protagonismo precisamente la amígdala concuerda con el papel que se ha atribuido a esta zona del cerebro en el procesamiento de las reacciones emocionales y, como explican los autores del estudio, liderado por Andreas Meyer-Lindenberg, de la Universidad de Heidelberg (Alemania), en el desarrollo de "trastornos de ansiedad, depresión y otros comportamientos que se observan con mayor frecuencia en las ciudades, como la violencia".
Lo que se ha constatado es, en definitiva, que nuestras hormonas sufren una transformación como consecuencia de la vida en la ciudad. Ahora bien, los propios autores reconocen que han hallado una correlación, no una asociación causal. Han abierto una prometedora vía de investigación que aún se encuentra en estado larvario.
"Es necesario verificar estos resultados", señala Jesús de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos. En todo caso, confirma el gran interés de investigar los mecanismos biológicos que están detrás de algo que ve diariamente en su consulta: que vivir en la ciudad nos altera psíquicamente.
Pero, ¿qué es lo que más nos afecta del estilo de vida urbano? Según Gándara, la prisa, la falta de tiempo y, sobre todo, "la sensación de que no tenemos el control". Esto se traduce en varios planos: "para el estilo de vida masculina, en la desaparición del estatus y, para el estilo de vida femenino, en la pérdida de los contactos".
Visto que la ciudad es el problema, el siguiente paso es encontrar una solución. La vuelta a la vida rural no es una propuesta realista, habida cuenta de que el proceso de urbanización es imparable y se calcula que para el año 2050 el 69% de las personas vivirá en grandes núcleos poblacionales. Lo que sí es factible es hacer la vida en la ciudad más llevadera.

Fuente: El Mundo/Neurociencia

Cuestionario Proust, Conocer la verdadera naturaleza de una persona


El llamado Cuestionario Proust recibe su nombre porque al parecer el primer "famoso" que respondió a este listado de preguntas fue el escritor francés Marcel Proust (1871-1922), que lo encontró en un “álbum de confesiones” de su amiga Antoinette, hija del Presidente de la República Félix Fauré. Proust respondió a este cuestionario varias veces en su vida (a los 13, a los 20), siempre con gran entusiasmo. El periodista galo Bernard Pivot utilizó este cuestionario para sus invitados en el programa Apostrophes y el presentador norteamericano James Lipton hizo lo propio en Inside the Actors Studio, atribuyendo erróneamente la paternidad del cuestionario a Proust. Revistas como Vanity Fair lo han empleado para entrevistar a celebridades.

“descubre” lo que valoras y cómo te sientes, al responder a estas 30 preguntas… destinadas a conocer la verdadera naturaleza de una persona

1.– ¿Principal rasgo de su carácter?
2.– ¿Qué cualidad aprecia más en un hombre?.
3.– ¿Y en una mujer?
4.– ¿Qué espera de sus amigos?
5.– ¿Su principal defecto?
6.– ¿Su ocupación favorita?
7.– ¿Su ideal de felicidad?
8.– ¿Cuál sería su mayor desgracia?
9.– ¿Qué le gustaría ser?
10.– ¿En qué país desearía vivir?
11.– ¿Su color favorito?
12. – ¿La flor que más le gusta?
13.– ¿El pájaro que prefiere?
14.– ¿Sus autores favoritos en prosa?
15.– ¿Sus poetas?
16.– ¿Un héroe de ficción?
17.– ¿Una heroína?
18.– ¿Su compositor favorito?
19.– ¿Su pintor preferido?
20.– ¿Su héroe de la vida real?
21.– ¿Su nombre favorito?
22.– ¿Qué hábito ajeno no soporta?
23.– ¿Qué es lo que más detesta?

24.– ¿Una figura histórica que le ponga mal cuerpo?
25.– ¿Un hecho de armas que admire?
26.– ¿Qué don de la naturaleza desearía poseer?
27. – ¿Cómo le gustaría morir?
28.– ¿Cuál es el estado más típico de su ánimo?
29.– ¿Qué defectos le inspiran más indulgencia?
30.– ¿Tiene un lema?

sábado, 18 de junio de 2011

El Manifiesto vikingo: la visión escandinava de los negocios

 Principios y actitudes:  el manifiesto vikingo

Principios: (Del lat. principĭum). Primer instante del ser de algo; Punto que se considera como primero en una extensión o en una cosa; Base, origen, razón fundamental sobre la cual se procede discurriendo en cualquier materia; Causa, origen de algo; Cada una de las primeras proposiciones o verdades fundamentales por donde se empiezan a estudiar las ciencias o las artes; Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la conducta.
Actutudes: Postura del cuerpo humano, especialmente cuando es determinada por los movimientos del ánimo, o expresa algo con eficacia. Actitud graciosa, imponente; Postura del ser humano un cuando por algún motivo llama la atención; Disposición de ánimo manifestada de algún modo.
Para poner en marcha, para iniciar  un movimiento para promocionarlo, el marketing
1. Si preferirías estar haciendo otra cosa, hazla: Para los vikingos, lo peor era morir de viejo sin cumplir sus sueños. Su paraíso (el Valhalla) era la recompensa por el valor mostrado en la tierra.
2. Invadir con una buena idea: Si es mínimamente original, hay que luchar a muerte para conseguir que alguien la tenga en cuenta.
3. Los visionarios a veces miran hacia atrás: “Ten en cuenta el pasado si quieres lograr originalidad” (Elinar Benediktsson,  poeta islandés).
4. Cambiar, claro, pero en el fondo no. Una marca se desarrolla como una persona. La dedicación y la meta consiguen encontrarse.
5. Unas palabras antes de zarpar: aprender los rudimentos. Ser creativo, ser osado, ser paciente. “El método vikingo consiste en mejorar la calidad de vida, devolviéndole el sentido de aventura a la empresa y a la cultura corporativa y haciendo que valga la pena.
6. Planea el ataque. Prepara tus armas, tu mente y tu corazón.
7. Utiliza tu debilidad en beneficio propio. Por ejemplo, el hotel de hielo de Jukkarsjärvi.
8. Decídete por un dios. Como la seguridad (Volvo).
9. Piensa pequeño pero contempla el panorama a lo grande. Así lo hizo hace 100 años Lars Magnus Ericsson con el teléfono de Gram. Bell.
10. Piensa a lo grande, pero descubre la rendija para entrar. Dinamarca es el primer exportador de semen humano, a través de bancos de semen como el Cryos Internacional.
11. Incluso en una guerra de palabras, las acciones valen más. La aventura del Kon-Tiki (1947) de Thor Heyerdahl.
12. Gana dinero con el sufrimiento, la pobreza y la desesperación. El Premio Nobel de la Paz para Muhammad Yunus, creador del Graneen Bank. “Una idea, una marca y un deseo de beneficio mutuo. El resto son matemáticas”.
13. Gana dinero con la decencia humana. Los Premios en honor a Alfred Nobel, desde 1895.
14. Sé humilde y grosero (y no arrogante y educado). “La creatividad se ahoga con la arrogancia y las ideas preconcebidas. Sé humilde siempre.” Eres vikingo 4 días a la semana: Tuesday (de Tyr, dios de la guerra), Wendsday (de Odín), Thursday (de Thor, el dios del trueno) y Friday (de Freyja, la mujer de Odín, diosa del amor y la belleza).
15. Adopta un grupo objetivo: la gente como a ti te gusta o la gente como tú. El target eres tú mismo, por tu compromiso emocional.
16. Gana dinero regalando cosas. Como Google, Skype (uno de sus fundadores es sueco) o YouTube. “La nueva infraestructura mental para el siglo XXI se basa en poder comunicar y encontrar información sin esfuerzo”.
17. Empieza innovador, sé fiel a tus principios y cambia. El ejemplo de LEGO, el 6º fabricante de juguetes del mundo. Desde las naves vikingas (que usaban la veta de la madera), es clave el diseño.
18. Mézclate haciéndote ver. Como Metro (el periódico gratuito que salió en Estocolmo en 1995), el 3º tras dos de la India.
19. Aprende las nuevas matemáticas. “Muchas veces la mejor matemática es la filosofía”. Por ejemplo, Röde Orm, del sueco Frans G. Bengtsson, una mezcla entre Yo, Claudio y Monty Python.
20. Perfecciona el producto. En lugar de “escuchar al mercado”, mejorarlo. “En el interior de todos hay siempre un deseo de honradez y calidad”.
21. Si tu producto es malísimo, gástate el dinero del marketing en el producto. “Un producto malo es difícil de vender”.
22. Hay millones de productos pero sólo dos marcas: sé las dos. ”Todas las marcas se condensan en dos conceptos emocionales: sentido y diversión”. El contenido total de ambos determina “el poder de la marca”. Su proporción, “la personalidad de la marca”.
23. La competencia es una consideración secundaria. En un mundo despiadado, a menudo no sale ganando nadie. A los niños escandinavos se les anima a trabajar en equipo.
24. Las herramientas siguen siendo las mismas. Espadas, barcos, escudos y lanzas. El estilo vikingo consiste en usar lo que tienes de otra manera.
25. La publicidad no funciona y por qué eso es bueno. “Cuanto mejor es la historia, menos tienes que gastarte en medios”.
26. Ahora una buena historia vale muchos millones más que antes. “El señor de los anillos” está inspirado en la mitología escandinava.
27. Zen vikingo. El ejemplo de Patagonia (donó el 10% de sus beneficios a movimientos ecologistas) o de Absolut. “Una buena historia no se puede guardar en secreto”.
28. Ve contra el tipo. ¿La música favorita de Nelson Mandela? El grupo ABBA. “El mundo es un lugar extraño”.
29. Utiliza la educación como marketing. ¿Ejemplo? La Absolut Akademi, con más de 100.000 alumnos.
Cultura Corporativa, Cultura de organizción, motivación, liderazgo, comunidad, gestión: La “ética vikinga”: trabajo duro, ganancias mutuas, creatividad y trabajo en equipo.
30. Pillaje, saqueo y otros valores familiares. Los países escandinavos son democracias parlamentarias con un bajo índice de delincuencia, un nivel de vida altísimo y un bienestar social progresivo.
31. ¿Quién manda aquí? Una sociedad de personas iguales. La democracia es un buen negocio.
32. Aprender a equivocarse bien. El caso del saqueo de París en 845 por Ragnar Lodbrok y del Mediterráneo por su hijo Björn en 859.
33. Los problemas son los mejores amigos de un directivo. El nacimiento de IKEA y el boicot por los proveedores suecos permitió su salida al exterior. “¿Quién sabe lo que los problemas pueden hacer por ti?”
34. Pon Berserkers al frente de tus naves (pero no les dejes el timón). Son los guerreros, locos furiosos. Pero no deben gobernar la nave.
35. Pon la violencia en perspectiva y sácala de tu negocio. “A los vikingos les costó varios siglos darse cuenta de que la violencia no es buen negocio”.
36. Entérate: la esclavitud es una pesadilla administrativa. “Los costes laborales son sólo una pequeña parte de la ecuación. Hay otros tres factores a considerar: la marca, la tecnología y el grupo objetivo”.
37. Dale poder a tus mujeres. Las vikingas tienen derecho a la herencia desde el año 400. “La igualdad y la democracia son herramientas esenciales para el éxito de cualquier empresa”. Según el Índice de Desarrollo Comercial (TDI) de la UNCTAD (Naciones Unidas), Dinamarca, Suecia y Noruega son 1ª, 4ª y 5ª, con USA y UK en 2º y 3º lugar. El 47% del Parlamento sueco son mujeres.
38. La competencia es absurda. Alfie Kohn (en su libro No contest) demostró que los niños aprenden mejor trabajando juntos que compitiendo entre sí. Distintos estudios demuestran que la cooperación es más rentable. Los vikingos lo sabían hace 1.000 años
39. Si consigues motivar olvídate de la recompensa y el castigo. Son inefectivos. “El mejor motivador es un entorno laboral democrático y solidario”. Según Alfil Kohn (esta vez en su obra Punished by rewards), para la motivación: elección, colaboración y contenido.
40. Las palabras son baratas, pero todavía demasiado caras. “Di cosas inteligentes o calla (del “Hamaval”). “Los vikingos eran grandes narradores, pero tenían poca paciencia con la palabrería”.
41. Resucita el arte de tomar decisiones. “Tenemos más información, pero menos referencias para evaluarla”.
42. Mantén a la gente honrada. “La clave para todas las relaciones es la ganancia mutua”.
43. Plagia al plagiador –Idea original digna de ser copiada. El estilo vikingo sustituye los costes legales y la frustración por una venganza mejor: la justicia poética.
44. Pon a los abogados en el último barco. Son un mal necesario para protegerte del mal innecesario. “Deben mantenerse lejos de la sala de juntas, de las reuniones de marketing y en el polo opuesto de cualquier cosa creativa.”
45. Utiliza la contabilidad creativa para un mundo mejor. Como el Plan Marshall (13.000 M $): el PIB de los países europeos creció un 15-25% y benefició en términos comerciales a Estados Unidos. Es mejor dar que recibir. Y más rentable.
46. La controversia es fantástica, si tienes razón. “Un poco de controversia debería ser el santo grial de una empresa que quiere transmitir su mensaje”.
47. Replantéate el dinero. “Una de los mejores maneras de tener éxito es dejar de pensar en eldinero”. Como Ingvar Kamprad, fundador de IKEA (22.500 M $ en ventas, 237 tiendas, 500 M de visitantes): el dinero no es la motivación. “Trabaja duro, gana más de lo que gastas, no compres cosas que no puedes pagar, reinvierte, produce calidad, ten algo que decir y ayuda a que el mundos sea un poco mejor”. Tan válido hoy como hace 1.000 años.
48. Dos formas de enfrentarse a la crisis: proactiva o caniche. “Hacer un caniche completo” es una expresión del noruego Pal Jebsen, director de Burson-Marsteller en Suecia, que recogió el Financial Times. Echarse sobre la espalda, levantar las patas y decir: “lo siento”. Como Hugh Grant tras ser pillado con una prostituta de Hollywood.
49. Tómate los estudios de marketing con una pizca de sal. “Dan seguridad, sí, pero a expensas de la innovación. Escuchar demasiado a los demás puede asfixiar tu propia voz interior. Muy pocas de las grandes innovaciones de nuestro tiempo, si es que hay alguna, han tenido su origen en alguna clase de estudio formal”.
50. No dejes la suerte al azar. “Cuanto más duramente trabajes, cuantas más veces fracases, cuantas más variaciones pruebes, más suerte tendrás. Cuando alguien te diga que tienes una probabilidad entre un millón de tener éxito, sonríe y basta. Las probabilidades de que nacieras eran billones contra una. Un millón contra una no está nada mal”.

Navegantes: Steve Strid, Claes Andréasson, Juan Carlos Cubeiro


jueves, 16 de junio de 2011

La mejor forma de cambiar el mundo


Con el ejemplo, con sentido común y no con la práctica común. Asumiendo las responsabilidades y simplemente haciendo lo que quieras siempre y cuando no perjudiques a otro.

Las siguientes palabras se encuentran escritas en la tumba de un obispo anglicano de la Abadía de Westminster:

"Cuando era joven y libre, y mi imaginación no tenía límites, soñaba con cambiar el mundo. Cuando me volví más viejo y sabio descubrí que el mundo no cambiaría, así que acorté mis anhelos un poco y decidí cambiar sólo mi país.

Pero este también parecía inmutable. Cuando entré en el ocaso de mi vida, en un último y desesperado intento decidí sólo cambiar mi familia, a los que estaban más cerca de mí, pero igualmente ellos no cambiarían. Y ahora, mientras me encuentro en mi lecho de muerte, repentinamente me doy cuenta:

Si hubiera podido cambiarme a mí mismo, entonces por el ejemplo habría cambiado mi familia. Por su inspiración y valor hubiera entonces podido cambiar mi país, y a lo mejor hubiera podido cambiar al mundo"

(Canfield/Hansen, "Comienza Contigo Mismo," Sopa de Pollo para el Alma, 72)

Fotografía: Alvaro Gutierrez (Cambio de rumbo)

miércoles, 15 de junio de 2011

Confianza en uno mismo


Confianza significa: Estar en paz con nuestros pensamientos, actuar de acuerdo a la situación, siguiendo nuestros impulsos naturales, con el convencimiento de que nuestras acciones son correctas pues de lo contrario las dudas y las preocupaciones nos impedirán actuar.

"Parálisis del análisis"

Cómo el trueno en la naturaleza que representa el sonido de la vida que despierta en el verano. Anuncia las tormentas que disipan o disuelven las tensiones. entonces como la naturaleza el ser humano tiene la música y el ejercicio físico para eliminar las angustias y el estrés negativo.

Cuando tenemos confianza en nosotros mismos, generamos confianza porque creamos un ambiente de actividad, entusiasmo y de preparación para la acción.

1.- No te adelantes a los acontecimientos, el exceso de confianza te puede generar problemas, en el camino a la autoconfianza puedes encontrarte inconvenientes y es por esto que debes estar vigilante para alcanzar la seguridad que te permita conseguir lo que te propones.

2.- Se firme como la roca, espera tu momento que llegará producto de la perseverancia.

3.- No mires solo hacia arriba porque puedes perder las oportunidades

4.- Cuando uno es firme en la consecución de sus objetivos, cuando se confía en uno mismo y nos mostramos entusiasmado atraemos a los demás y los mantenemos unidos clave para cosechar grandes éxitos

5.- No caigas en el agotamiento, el agotamiento paraliza la actividad, la perdida de energía obstaculiza la acción.

6.- Gestiona el ego, alguien entregado a la satisfacción y los placeres tendrá malas consecuencias, la reflexión de la situación nos mantendrá en el camino correcto.

 No aceptes imitaciones, no aceptes limitaciones, hoy el mundo nos da infinidades de oportunidades, para elegir, no permitas ser una copia porque corres el riesgo de terminar en la papelera. Sólo la imaginación y la innovación, el sentido común y no la practica común nos permitirá desarrollar la confianza para lograr todo, todo lo que nos propongamos, haz la prueba...

viernes, 10 de junio de 2011

3 principios éticos de confucio


Hay tres principios clave que se enfatizan en las enseñanzas de Confucio, los principios de Li, Jen y Chun-Tzu.

El término Li tiene varios significados, y suele traducirse como decoro, reverencia, cortesía, ritual o la norma de conducta ideal. Es lo que Confucio consideraba como la norma ideal del comportamiento religioso, moral y social.
El segundo concepto clave es el principio de Jen. Es la virtud fundamental de la enseñanza confucianista. Jen es la virtud de la bondad y la benevolencia. Se expresa mediante el reconocimiento del valor de los demás y la preocupación por ellos, independientemente de su rango o clase.
 
En las Analectas, Confucio resume el principio de Jen en esta afirmación, que suele ser llamada la Regla de Plata: "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti" (Analectas 15:23). Li brinda la estructura para la interacción moral. Jen lo convierte en un sistema moral.
 
El tercer concepto importante es el de Chun-Tzu, la idea del verdadero caballero o Dama. Es el hombre o mujer que vive de acuerdo con las normas éticas más elevadas. El caballero o dama muestra cinco virtudes:  
 
1.- autorrespeto,
2.- generosidad,
3.- sinceridad,
4.- persistencia y
5.- benevolencia.
 
Sus relaciones se describen de la siguiente forma: como hijo o hija, siempre es leal; como padre o madre, es justo y amable; como profesional, es leal y fiel; como esposo o esposa, es recto y justo; y, como amigo o amiga, es fiel y discreto.
 
Si todos los hombres y mujeres vivieran según los principios de Li y de Jen, y se esforzaran por tener el carácter de un verdadero caballero o dama, la justicia y la armonía gobernarían el imperio.
 
Otras religiones encuentra que coincide con muchos de los principios y virtudes éticos de Confucio. Concordaría también con muchas de las cualidades del carácter del verdadero caballero o dama, y trataría de desarrollar esas cualidades.
 
Lo que explica la similitud entre la ética del confucianismo y otros sistemas religiosos es lo que dice Pablo en Romanos 2. Dentro de todo hombre o mujer existe una conciencia, o ley natural, que guían nuestra conducta moral.

lunes, 6 de junio de 2011

La ira nos esclaviza


"El odio envenena. Es una emoción incendiaria que destruye la capacidad de actuar con dignidad y excelencia"
"Para llegar a perdonar plenamente, darse cuenta de lo que está pasando es la base para iniciar cualquier cambio positivo"
"Cuando culpamos a los demás de nuestra ira, nos permitimos ser esclavos y víctimas de ellos"

Por: MIRIAM SUBIRANA
A veces no es posible olvidar, pero sí que podemos lograr que ya no nos afecte lo que ocurrió. El problema surge cuando consideramos lo ocurrido como inaceptable, entonces somos incapaces de perdonar. Podemos considerar inaceptables ciertas situaciones vividas que se dan porque se han traicionado unos acuerdos, unos principios, no se han cumplido nuestras expectativas o no se han respetado ciertos valores. Sea cual sea la razón de lo "inaceptable", podemos aferrarnos a ella y quedarnos clavados ahí. Por mucho que no estemos de acuerdo con lo ocurrido, tenemos que aceptar los hechos. Aceptar no significa estar de acuerdo. En el mundo hay mucha rabia en contra de las injusticias. La rabia no soluciona las injusticias, sino que crea más dolor e incluso más injusticias.

El profesor Robert Enright, de la Universidad de Wisconsin, uno de los pioneros de la terapia del perdón, afirma que "cuando algo nos ha dañado, tendemos a hablar de justicia mucho más a menudo que de perdón". Cuando alguien nos ha defraudado, herido o traicionado, sentimos que tenemos que hacérselo pagar. Creemos que así haremos justicia. Consideramos inaceptable lo que ha hecho y esa rabia nos mantiene atados a la situación y a la persona que nos ofendió. En vez de perdonarla y soltarla, nos atamos más a ella, nutriendo el resentimiento.

Y al hacerlo, somos injustos con nosotros mismos: nos mantenemos en el infierno de nuestro fuego interior. El odio afecta a nuestra salud, "envenena" nuestro corazón, mata nuestra paz interior, nos seca de amor y felicidad. El odio es una emoción "incendiaria", destruye la concentración y mata la capacidad de actuar con dignidad y excelencia. Unas sabias palabras dicen: "¿Quieres ser feliz un momento? Véngate. ¿Quieres ser feliz siempre? Perdona".

pensamientos intoxicantes

"Una persona resentida se intoxica a sí misma" (Maz Scheler, filósofo)
 En una ocasión, un hombre se aprovechó de mí, me engañó y me estafó. Cuando me di cuenta, no podía creer mi ingenuidad. ¿Cómo permití que ese hombre me hubiera mentido así? ¿Cómo me lo creí y confié? ¿Tan tonta soy? Estos pensamientos me torturaban. Hasta que me di cuenta de que tenía que perdonarme. Aprender la lección, pero no seguir martirizándome por la experiencia vivida. El perdonarme me liberó. Cuando al cabo de un tiempo me encontré casualmente con él, pude mirarle a los ojos.


Toda experiencia vivida, aunque usted no quisiera experimentarla y ni siquiera la buscara, la sintió porque se permitió vivirla. Muchas veces, el problema está en no saber poner los límites cuando nos entregamos a las experiencias. Cuando salen mal, buscamos culpables, y aunque los encontremos y les perdonemos, eso no nos alivia del todo hasta que nos perdonemos a nosotros mismos. Se trata de perdonarse a sí mismo por haberse permitido entrar en esa experiencia.

Si estamos resentidos, la vía de salida pasa por aceptar y perdonar. Aceptar lo que ha ocurrido. Lo cual puede implicar aceptar la pérdida, aceptar que le engañaron, aceptar su error y/o el del otro, aceptar que le hirieron o aceptar que mataron a un ser querido.

La neuróloga María Gudín afirma que superar las ofensas es una tarea sumamente importante, porque el odio y la venganza envenenan la vida. Perdonarse y perdonar abrirá las vías para sanar el corazón dolido.
Para conseguirlo debemos recuperar la soberanía sobre nuestra mente y nuestros pensamientos. Algunas personas creen que perdonar es un acto de debilidad. Sin embargo, es todo lo contrario; perdonar muestra que nos hacemos dueños de nuestro bienestar y dejamos de ser víctimas del otro. Perdonar nos permite recuperar nuestro poder interior. Sin ese dominio, nuestra mente irá una y otra vez hacia ese lugar de sufrimiento, repetirá el ¿por qué a mí? ¿Cómo se atrevió? Los pensamientos serán como un martilleo constante, y no controlará los sentimientos de rabia, frustración y tristeza. Como la carcoma, sus propios pensamientos agujerearán las entrañas de su ser y se quedará agotado, sin energía. En ese momento se ha olvidado del primer principio de autoliderazgo: nadie crea sus pensamientos ni sus sentimientos excepto usted mismo.

Debemos cambiar la perspectiva y concienciarnos de que lo que pensamos al respecto de lo ocurrido es lo que alimenta nuestro malestar. Para lograrlo nos ayudará ser conscientes de que quien nos ha hecho daño es también un ser humano con sus debilidades y que, por la razón que sea, se ha comportado injustamente víctima de su ignorancia, sus creencias, sus neuras, sus impulsos o su propia rabia. La rabia no se vence con más rabia. Cada persona tiene un valor intrínseco por lo que es, no tanto por lo que ha hecho. No permitamos que nuestro resentimiento nos nuble la visión global.

Para llegar a perdonar plenamente debe ser consciente de lo que lleva dentro. Darse cuenta de lo que le está pasando es la base para iniciar cualquier cambio positivo. Cuando sienta rechazo, inseguridad, vergüenza, envidia, rabia, miedo, desaprobación, permítase aceptar lo que siente y afrontarlo. Imagínese cómo se sentiría si no se resistiera a estos sentimientos, sino que los aceptara plenamente. Pruébelo.

La situación que provocó el sentimiento quizá ya pasó, pero si se agarra al sentimiento y lo rechaza, lo esconde o huye de él, lo mantiene y crece en su interior como las malas hierbas. Crece hasta que uno estalla o enferma. Es más sano permitirse sentirlos y soltarlos escribiéndolos, hablándolo con un amigo de confianza, expresándolos con movimiento corporal o pintándolos. Si tiene práctica, o está dispuesto a conseguirla, puede ayudarle mucho la meditación, ya que le facilita trascender los sentimientos hasta que estos se disuelven.

Piense en positivo: sea consciente de que usted es el creador de lo que piensa. Cambie el foco de atención. Medite. Perdone y suelte. Mire hacia delante. Cuando se libere de esos sentimientos, vivirá en paz interior. Dejará de martirizarse y asumirá la responsabilidad. Al asumirla permitirá que todo su potencial permanezca despierto.

Pasar página

"Para soltar el pasado debemos estar dispuestos a perdonar" (Louise L. Hay)
 A veces, alguien le dice algo en tres minutos que le sienta fatal. Después de cuarenta y ocho horas aún lo recuerda. Lo recrea repitiéndolo en su mente y en sus palabras: ¡qué se ha creído!, ¡qué se ha pensado! Con esto fortalece esa experiencia en su registro, de manera que al cabo de años se acuerda de aquello que le dijeron, y su rabia, resentimiento o tristeza han crecido. El otro se descargó al decirlo y lo olvidó. Como el que tira la basura y se olvida. Alguien suelta cuatro palabras y se olvida, se queda tan tranquilo, pero usted no lo olvida, sino que las repite en su mente hasta tal punto que a veces ni siquiera puede dormir.


El problema no es tanto lo que el agresor hizo, sino toda la interpretación y la historia que nos hemos ido contando desde que ocurrieron los hechos. Para salir de este estado, debemos impedir que nuestros recuerdos nos invadan. Debemos ponerlos en su sitio: en el pasado. El pasado ya se fue y ahora lo que tiene es este momento presente. No lo pierda alimentando sus resentimientos de lo que habría podido ser y no fue o de lo que fue y no tendría que haber sido.

Perdonar nos ayuda a decir: lo que fue ya pasó. Ya no es. Ya no está excepto en su propia mente. Practique el lema: "Lo que ha sucedido ya es pasado". No necesita pensar en ello tantas veces. No permita que su mente lo reviva. Valore su tiempo. Valore su creación: los pensamientos. Es necesario darse cuenta de que cuando proyectamos en los demás y les culpamos de nuestra ira, nos permitimos ser esclavos y víctimas de ellos. Aferrarse es nocivo. El aceptar nos libera. Para conseguirlo se requiere del poder mental que permite detener los pensamientos repetitivos que provocan malestar. Con afirmaciones puede fortalecer su mente. Louise Hay sugiere esta: "Te perdono por no ser de la forma que yo quería que fueras. Te perdono y te libero".

Gozar del presente

"Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo" (Dalai Lama)
 Al darse cuenta de que el cambio depende de usted, es capaz de perdonar y seguir adelante con su vida sin cargar por más tiempo el dolor que le hace vivir en el pasado y no le permite gozar del presente. Esta es la base para restablecer el poder de su corazón y su capacidad de amar. Esto le permitirá acercarse al centro de su ser. Reencontrará su estado de paz, brotará de usted el amor y la felicidad. Reconectará con su verdadero corazón capaz de abrazar sin rencor, capaz de amar sin poner condiciones limitadoras. Es una práctica que puede empezar ahora. Sentirá Ágape, el amor desinteresado que no busca retorno y está relacionado con la capacidad de perdonar. Cuando perdona, ama.


Faro invitado: El País / Psicología

domingo, 5 de junio de 2011

Infoxicación: Atentos a todo... y a nada


Atentos a todo... y a nada

'E-mails', redes sociales, el móvil... Recibimos una sobredosis de información que no es fácil procesar. La 'infoxicación' empeora la capacidad analítica, aumenta la ansiedad y conduce a decisiones erróneas

Por: SERGIO FANJUL


Recuerden cuando el mundo era (un poco) más tranquilo. Solo había un par de canales de televisión. Las cartas postales cuidadosamente manuscritas tardaban días o semanas en ir de una mano a otra. Los periódicos contaban lo que había pasado ayer. Y a los amigos los veíamos de tarde en tarde alrededor de la mesa de algún bar. Ahora, en cambio, vivimos en mitad de una avalancha. El acelerón de la tecnología ha provocado que la información nos bombardeé a discreción, sin piedad y en todas direcciones, y que el contacto con el prójimo se haga constante e instantáneo gracias al teléfono móvil, el e-mail y las redes sociales. Si antes mirábamos el mundo a través de la ventana, ahora miles de ventanas que se abren simultáneas y meten el mundo en nuestro ordenador. Esta nueva forma de existencia, hiperconectada e instantánea, tiene sus ventajas, claro está, pero también sus desventajas. El estrés, la ansiedad informativa, la confusión, la superficialidad o la falta de atención son algunos de ellos. "Infoxicación" lo llama el físico Alfons Cornellá, fundador de la consultora sobre nuevas tendencias Infonomía, un neologismo que mezcla la información y la intoxicación. Se produce cuando la información recibida es mucho mayor que la que somos capaces de procesar, con consecuencias negativas.


"En el momento en que aun no has acabado de digerir algo, ya te está llegando otra cosa", dice Cornellá, "la entrada constante de información, en un mundo always on (siempre encendido), te lleva a no tratar ninguna información en profundidad. Cuando la información es demasiada todo es lectura interruptus. El fenómeno se desboca cuando todos pasamos a ser productores de información, y cuando los instrumentos para producirla son mejores que los instrumentos para organizarla y buscarla. Todos sabemos usar un procesador de texto, pero pocos saben buscar información de calidad con criterio". En efecto, hoy día la actividad es frenética: "Se calcula que entre el nacimiento de la escritura y el año 2003 se crearon cinco exaby­tes (billones de megabytes de información). Pues bien, esa cantidad de información se crea ahora cada dos días", informa el especialista en redes David de Ugarte. "La posibilidad de emitir información codificada se ha ido democratizando: primero como escritura, luego como imagen, etcétera. Piensa cuánta gente podía escribir un texto a principios del siglo XIX, o cuanta hacer una foto a principios del XX... Y compáralo con hoy".

Una información que, además, salta de un lugar a otro como pulgas en una sábana: en España se envían 563 millones de correos al día, según la consultora Contactlab, y cada español recibe, de media, unos 23 correos diarios que debe gestionar (en algunos casos llegan a cientos), y que ahora, además de en el ordenador, también recibimos en nuestros smart­phones (teléfonos inteligentes). Y eso sin contar lo que se cuela a través de redes sociales como Facebook y Twitter. Según la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), el 37% de los españoles se conecta entre 10 y 30 horas semanales. El 9% lo hace más de sesenta horas. Cada vez pasamos más tiempo en este mundo de los unos y ceros y menos en el de la carne y los huesos: "Las horas dedicadas diariamente al uso de aparatos electrónicos prácticamente se ha duplicado desde 1987, mientas que la interacción cara a cara caía desde unas seis horas a poco más de dos", según explica José Antonio Redondo en su libro sobre redes sociales Socialnets (Península).

Y todo esto cansa a la mente. El psicólogo David Lewis creó el concepto de Síndrome de Fatiga Informativa, en su informe Dying for information? (¿Muriendo por la información?) elaborado para la agencia Reuters. Se da en personas que tienen que lidiar con toneladas de información procedente de libros, periódicos, faxes, correos electrónicos, etcétera, y que, según Lewis, provoca la parálisis de la capacidad analítica, ansiedad y dudas, y conduce a malas decisiones y conclusiones erróneas. Dos tercios de los 1.300 profesionales entrevistados por Reuters achacaron al estrés producido por manejar altos flujos de información daños en sus relaciones personales, baja satisfacción laboral y tensión con sus colegas. "El exceso es más perjudicial que provechoso", opina Jorge Franganillo, profesor de Información y Documentación de la Universidad de Barcelona.

"Durante siglos hemos asociado más información a más libertad. Sin embargo, hoy día, no por tener más donde elegir tenemos más libertad ni estamos más satisfechos. La información es imprescindible en la vida moderna, pero en exceso es asfixiante y resulta difícil de procesar. Al final, más es menos". Nos puede incluso hacer menos productivos, como observó el psicólogo británico Amir Khaki, de AK Consulting, estudiando el comportamiento de un grupo de ejecutivos: la consulta continua de la BlackBerry aumenta el estrés y reduce la productividad. Uno de los sujetos del estudio tardaba el triple de tiempo en rellenar impresos comunes por la constante distracción de su teléfono inteligente. "La presión que provoca la sobrecarga informativa retrasa decisiones importantes o hace que se tomen medidas sin la suficiente reflexión. Y causa también una fricción informativa que dispersa la atención y aumenta la fatiga. La energía física e intelectual que consumimos para obtener la información correcta se desperdicia si no hacemos algo útil con ella", dice Franganillo. Y, por mucho tiempo que invirtamos, siempre tenemos la impresión de que se nos está escapando algo. "Esta sobreabundancia hace que pocos elementos de entre todo ese mar resalten y queden fijados a nuestra memoria, que hoy se encuentra medio perdida al no poder atar datos con situaciones y lugares concretos.Muchas cosas pasan desapercibidas, miradas sin ser vista", dice Roberto Balaguer, psicólogo especialista en Internet.

Superficialidad

La superficialidad es otra de las posibles consecuencias del maremagno actual, como señala el autor Nicholas Carr en su libro Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus), de reciente aparición. Carr, licenciado en Literatura, advirtió que su capacidad de concentración en la lectura de textos largos era cada vez menor. La causa: su actividad multitarea, atento a la vez a la web, el Twitter, el teléfono, el Skype, el Facebook... "Internet nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa", declaró en una entrevista a Bárbara Celis en EL PAÍS. "La multitarea, instigada por el uso de Internet, nos aleja de formas de pensamiento que requieren reflexión y contemplación, nos convierte en seres más eficientes procesando información pero menos capaces para profundizar en esa información y al hacerlo no solo nos deshumanizan un poco sino que nos uniformizan". Por supuesto, Carr cerró sus perfiles en las redes sociales.

No todos son tan pesimistas. "Mi hijo juega mucho al Call of Duty (un frenético videojuego bélico). Puedo pensar que está perdiendo el tiempo, o incluso que está enganchado, o pensar que se está preparando para un nuevo mundo donde los estímulos serán mayores, y la información más cambiante. El mundo que viene probablemente sea más parecido a Call of Duty que a Guerra y paz", opina Xabier Carbonell, profesor de Psicología en la Universidad Ramón Llull. "No creo que sea un problema, sino cuestión de aprendizaje. Fíjate, mi madre me decía '¿cómo puedes estudiar con la radio puesta?'. Y compáralo con todo lo que hay ahora... La tecnología está produciendo un cambio cognitivo importante". Cada vez somos más multitarea y esto es irreversible. "Son las habilidades que, por otro lado, cada vez valora más el mercado laboral: empleados que tengan esa habilidad de gestionar en contextos de saturación de información", coincide Fernando Garrido, del Observatorio para la Cibersociedad. ¿Cómo gestionar esta cantidad ingente de información? La respuesta es obvia: tomándonoslo con calma. Desconectándonos un rato: apagar el ordenador, la televisión, silenciar el teléfono.

Ahondar en el trato humano y pausado. Adoptar un hobby alejado de los gadgets tecnológicos. Salir a la calle. "Algunos médicos han indicado las siestas como una manera de contrarrestar la neblina digital de la sobreinformación", sugiere Balaguer. "No dedicarse a leer y contestar el correo en cualquier momento, sino solo a determinadas horas de la jornada laboral, de manera que sea una parte de tu agenda y no te interrumpa constantemente", recomienda Redondo. Y eligiendo solo lo provechoso. "La avalancha de información que se puede gestionar mejor si establecemos prioridades. Hemos de tener claro qué temas nos interesan, centrar la atención en pocas áreas y procurar que sean lo bastante concretas. No se puede pretender estar al día de muchos temas o de temas demasiado amplios: ya en 1550 el teólogo Juan Calvino se quejaba de que había tantos libros que ni siquiera tenía tiempo de leer los títulos", dice Franganillo. Como apunta Cornellá: "Hay que escoger muy bien las fuentes de información. Dedicar parte del mejor tiempo del día a la información de calidad. Cuanta más de esta manejas, más capaz eres de discriminar que lo que tienes delante es pura basura. La buena información, la relevante, desinfoxica".

Faro invitado: El País / Sociedad